FALLO DE UN JUICIO ORAL: Un policía, condenado por exigir a un conductor el pago de una coima

FALLO DE UN JUICIO ORAL: Un policía, condenado por exigir a un conductor el pago de una coima
En el debate, desarrollado en el Juzgado Correccional número 2, el juez Héctor Torrens (foto) halló al acusado autor del delito de "cohecho" y lo condenó a una pena de un año de prisión en suspenso e inhabilitación en forma permanente para ejercer cargos públicos.
El hecho había ocurrido en agosto del año pasado, cuando el policía -oriundo de General Alvear, actualmente domiciliado en Hinojo y por ese entonces trabajando en el Destacamento Balneario de Azul- le exigió a un conductor que había interceptado en la ruta que le pagara una coima para no hacerle una multa. El hombre que denunció el caso dijo que en ese entonces le pagó 27 pesos. Como el fallo no está firme, el policía sigue en actividad, aunque en otra dependencia de seguridad.

DURANTE LA REALIZACIÓN DE UN JUICIO ORAL

Un policía fue condenado por exigirle el pago de una coima a un conductor

Como el fallo no está firme, el efectivo de seguridad -oriundo de General Alvear y con último domicilio en Hinojo- sigue en actividad. Cuando los hechos que fueron materia de este debate, proceso que tuvo como escenario el Juzgado Correccional número 2 de Azul, ocurrieron, el policía que resultó condenado trabajaba en el Destacamento Balneario. Un conductor al que había interceptado en la ruta, en agosto del año pasado, fue el denunciante del caso. Dijo que el policía le pidió una coima para no hacerle una multa y que terminó pagándole 27 pesos. Hallado autor penalmente responsable de "cohecho", la pena que le impusieron al policía es la mínima que contempla ese delito: un año de prisión en suspenso más la inhabilitación en forma permanente para ejercer cargos públicos.

Un año de prisión en suspenso e inhabilitación especial perpetua para desempeñarse como funcionario público le impusieron como pena en un juicio oral a un policía hallado autor de un caso de cohecho.

Según lo informado ayer por fuentes judiciales, fue después de que en el debate que por este caso se realizara quedara demostrado que -mientras desempeñaba funciones en el Destacamento Balneario de Azul- el policía había coimeado a un conductor en la ruta para evitar hacerle una multa por una infracción de tránsito.

Escenario de este juicio había sido días pasados el Juzgado Correccional número 2 de Azul, siendo el Dr. Héctor Torrens el magistrado que intervino en este debate. Dado el tipo de sanción que recibió, al policía le fueron impuestas como pautas de conducta la obligación de fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato de Liberados, bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad de la pena si vulnera dichas normas.

Voceros del Juzgado Correccional número 2 identificaron ayer al policía de la Bonaerense que fuera condenado en este proceso judicial como José Luis Zaleuski, oriundo de General Alvear y de 42 años de edad.

"Dame algo"

Teniendo en cuenta lo que fue el desarrollo de este debate con los testimonios que se escucharon en las audiencias que por el caso se hicieron, el juez Torrens dio por probado que el hecho por el que este policía fue condenado había ocurrido el 24 de agosto del año pasado.

Al respecto, el magistrado dio por acreditado que aquel día, poco antes de la hora 15, en cercanías a la estación de servicio ubicada en el cruce de las rutas 226 y 51 -en jurisdicción del Partido de Azul- se produjo el hecho por el que el policía fue hallado en este juicio autor penalmente responsable del delito de cohecho. Dicha figura delictiva, contemplada sólo para funcionarios públicos, estipula penas que van de uno a seis años de prisión y la "inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos".

Según lo señalado por el Dr. Torrens, en esas circunstancias aquel día ya señalado "José Luis Zaleuski, en su calidad de funcionario policial cumpliendo funciones en el Destacamento Balneario, en oportunidad de realizar un operativo de control vehicular, estando uniformado, exigió la entrega de dinero y recibió" de un conductor "la suma de aproximadamente veintisiete pesos en efectivo, a cambio de omitir el cumplimiento de un deber a su cargo, cual era el de efectuar una infracción a la Ley de Tránsito".

Uno de los testimonios que sirvieron para dar por demostrada tal situación fue el referido en el debate por el conductor del automóvil Fiat Uno que ese día fuera interceptado por el policía. El hombre, que en ese entonces viajaba acompañado por su novia -una mujer que también declaró en el juicio-, contó que venía en viaje hacia Azul por la autovía de la Ruta 226 cuando fue detenido por un control policial que estaba en la estación de servicio ubicada en el cruce de esa ruta con la 51. Según dijo, en ese entonces viajaba con las luces encendidas del auto y, tanto él como su pareja, con los cinturones de seguridad colocados. Además, contaba con la necesaria documentación requerida para circular. También declaró en la sala de debates que todos esos papeles se los fue exhibiendo al policía, a medida que el efectivo de seguridad se los pedía.

En un momento, al solicitarle Zaleuski el chaleco refractario, el conductor declaró que le pareció que lo que en realidad el uniformado quería era "que todo terminara en una coima". Al respecto, mencionó que el policía le dijo que "podía evitarse las complicaciones, el gasto que le llevaría una multa y el tiempo de tener que venir a Azul a declarar si hacía en ese momento una contribución única o un bono único por un valor de cien pesos".

El conductor manifestó en el juicio que él se negó a pagarle esa cifra y que le solicitó que le hiciera la multa, a lo que el policía le respondió que podía entregarle cincuenta pesos, algo a lo que el hombre que manejaba el Fiat Uno también se opuso.

Fue en ese momento -siempre de acuerdo con su relato- que el policía cambió el tono de su voz y directamente le expresó: "Dame algo". El hombre refirió que al sentirse intimidado por aquel pedido optó por darle alrededor de 27 pesos y que, tras pagarle, siguió su marcha sin ningún inconveniente, luego de que estuvo demorado en el lugar por alrededor de media hora.

Ya en viaje nuevamente, contó que su novia llamó al teléfono de emergencias de la Policía para denunciar lo que le había ocurrido y dar cuenta así de la situación irregular de la que aquel día resultara víctima por parte de este efectivo de seguridad.

El dato

En este juicio había sido representante del Ministerio Público Fiscal la Dra. Laura Margaretic. En su alegato, había pedido para Zaleuski una condena de dos años de prisión por el delito de "cohecho pasivo", más la inhabilitación en forma permanente para ejercer cargos públicos. La Defensa del policía la ejerció un abogado particular llamado Gustavo Gabriel Scotto, quien solicitó la absolución para Zaleuski por considerar que el hecho no se había acreditado y que, por tal motivo, se debía aplicar al imputado el principio "in dubio pro reo" ("ante la duda, a favor del reo"). Mientras el policía -que figura con domicilio en la localidad olavarriense de Hinojo- sigue en actividad, este fallo de primera instancia aún no está confirmado, dijeron ayer fuentes judiciales.

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