Fallo judicial en favor de un adicto para que sea rehabilitado

Siempre resulta un interrogante si un adicto que lleva un buen tiempo consumiendo drogas puede recuperarse. Un reciente fallo judicial alienta esta posibilidad en favor de un extranjero, considerando también su desarraigo.
Un reciente fallo registrado en el Juzgado Correccional 3 trae a la consideración, más allá de su resultado, si existe la posibilidad de que una persona de 33 años que consume drogas desde los 14 y tiene en su haber tres condenas por delitos relacionados con estas sustancias puede recuperarse venciendo su adicción.

En este caso, al no ser declarado "reincidente" por segunda vez, penado sólo con un año de prisión y el pago de una multa de poco más de 11 pesos, como tampoco ser detenido, constituyeron beneficios demostrativos de que la Justicia ve posible su rehabilitación y no le inflige más castigo del que corresponde a su deseo, señalado por el imputado al pronunciar "la última palabra", tras el juicio oral y público al que se lo sometió: "Quiero cambiar mi vida y no volver a la cárcel".

Eduardo nació en Tegucigalpa (Honduras). Pero sin mayores posibilidades de progreso en su país, se radicó en la Argentina, adoptando el oficio de cocinero. Sin embargo, el cambio de lugar y de vida no lo hizo abandonar su adicción por las drogas y, enraizado con ello, se dedicó también a su comercialización.

La cuarta condena

La faz delictiva del problema lo llevó a que fuera detectado no sólo como consumidor de estupefacientes, sino también como vendedor, por lo que tuvo tres condenas, por sendos delitos.

En esta última oportunidad, el fiscal de Drogas Marcelo Blanco al pronunciar su alegato expresó que "se acreditó en el juicio que el día de los hechos (el 15 de enero de 2009) el imputado tenía en su poder, con el evidente fin de comercialización, marihuana del tipo cannabis sativa".

Y añadió que "meritúo ello en virtud de que se le secuestró a otra persona, con quien el imputado había tenido un intercambio o pasamano (a las 21, en el sector de la Rambla donde se encuentra el monumento de los Lobos) de drogas de las mismas características".

Por su parte, el defensor oficial Ricardo Mendoza, al solicitar la absolución de su pupilo, estimó que "la droga secuestrada era para consumo personal", solicitando al magistrado que le reeemplazara la pena por "una medida curativa". Asimismo, enumeró como atenuantes, además de la adicción de Eduardo a las drogas "su situación socioeconómica y familiar, la falta de una vivienda, como también la carencia de vínculos de sangre o afectos que evidencian su desarraigo familiar".

Entretanto, la perita psicóloga actuante sostuvo que el encausado "presenta un desorden donde los factores de crianza jugaron un papel determinante (...) esta dificultad abre el camino a la cancelación tóxica como vía casi obligatoria para poner una barrera química a la angustia".

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