El locutor, actor y conductor de radio y TV, Jorge Marchesini (FOTO) falleció este sábado en la ciudad de Mar del Plata, y sus restos serán inhumados este domingo a las 10 en el Cementerio de la Loma. La noticia provocó hondo pesar entre sus conocidos y también entre aquellos que supieron disfrutar de su profesionalidad.
Sus restos son velados en Cochería Roldán, avenida Luro 4036 , por donde comenzaron a desfilar viejos amigos, de quien marcara toda una época en la radio y la televisión argentina.
En una de las últimas notas que le realizaran ( en este caso con el colega Agustín Tauler de Televisión y Medios) , Marchesini había dejado trascender su bronca ante el olvido de propios y extraños.
La siguiente es la nota (textual) publicada por el periodista Tauler
"Tuve un derrame cerebral y hace seis meses que estoy internado recuperándome", contesta del otro lado del teléfono, desde un geriátrico de Mar del Plata. En realidad no hacía tanto tiempo. Antes, habíamos tenido un encuentro que tuvimos que interrumpir porque no se sentía bien. Pero ahora continuar la nota es "imposible". Me había dicho: "Me vas a tener que ver otro día, Dios mediante".
"Hoy estoy destruido, arruinado”. Con esa frase, enfundado en una campera de gamuza, y rodeado de telas de diversos colores y texturas, Jorge Marchesini recibe a TELEVISIÓN Y MEDIOS en una tienda de cortinas de la ciudad balnearia (atendida por un amigo suyo), en el barrio Estación Norte, en un día frío, húmedo y nublado. “Vine porque sabía que venías”, dice, en un estado que lo hará toser varias veces.
“Yo empecé en la televisión cuando empezó la televisión”, detalla. “Soy más viejo que la injusticia querido”, agrega ya sentado entre risas, mientras posa una de sus manos sobre mi brazo izquierdo.
“En octubre del 53, empecé con El Relámpago, de Miguel Coronato Paz, un gran autor”, pondera. “En el programa estaban Nelly Beltrán, Raúl Rossi, grandes figuras. Ahí empecé a hacer televisión”, señala.
“Después seguí con La revista dislocada, por Canal 7, ya que no había otro canal. Eso fue bien pegadito nomás, fueron cinco años”, especifica.
Luego pasaría a trabajar con Carlitos Balá y Alberto Locatti, “estos tres locos”, tal así como llama al trío que conformó junto a ellos, del 57 al 60, cuando eran presentados por Cacho Fontana. "Todas figuras de primer nivel", remarca, como Nélida Lobato, a quien más tarde vio "nada menos que encabezando el Lido de París".
Aunque trabajó en Buenos Aires y en Mar del Plata, Marchesini nació en Lomas de Zamora. A la costa vino “después de terminar la actuación entre los tres”, mientras que Balá y Locatti se van a Estados Unidos, porque “tenían muchas posibilidades allá”
-¿Y qué vino a hacer acá?
-Vine para trabajar en Hollywood Park, un parque de diversiones muy grande, de 10.000 personas. Y además para hacer un programa para ellos en Radio Atlántica, esto en el 60 o 61. Resulta que estaba un gran autor.. ¿Cómo se llama este muchacho?… Enseguida te lo voy a decir... Ya murió hace rato también… Actor de radio y de público, de escenarios…
"Héctor Gagliardi", enfatiza. "Seguimos con ellos cuatro o cinco meses, entonces yo me vuelvo a Buenos Aires y al mes me llaman para hacer el programa Reunión de amigos, y después a los cinco o seis meses -no me acuerdo, fue hace mucho tiempo-, para Sábados de mar y sierra (por Canal 8 de La Feliz), que era para juntar a todo el mundo".
A medida que avanza la charla, el locutor sigue manifestando cómo se siente. “Estoy destrozado”, repite.
-¿Cómo surge Sábados de Mar y Sierra?
-Surgió en el año 62. Fue una idea que yo tenía para hacer un programa de larga duración, porque no había nada, durante siete años lo único que había era un sólo canal y nada más que eso, del 60 al 70. Después a los seis años y pico ya había otro. La idea era figuras invitadas, cantantes todos de primera, por supuesto, ¿no? por ejemplo, el Chango Nieto, todos los de aquella época, y en el 60 más todavía. Todos los que venían a Mar del Plata venían al programa.
-¿Trabajó en algún otro canal?
-En Canal 8 fue donde trabajé durante toda mi vida, no trabajé en ningún otro, desde la década del 60 hasta el 90. En la primera etapa no salíamos de ningún lado porque no había cable coaxil, que se inauguró en el 66, por ahí. La segunda etapa, la de Para todos, uno de larga duración de seis horas los sábados, hasta el 82, ahí sí empezamos a salir a Tandil, Balcarce, a los bomberos voluntarios de acá. Y después hice Modernísima.
-¿Qué diferencias notó con la incorporación del cable coaxil?
-Se notaba porque nosotros transmitíamos un programa folcklórico que se hacía desde la costa para Buenos Aires directamente, en Alfonsina Storni (Alfonsina y el mar). Iba una o dos veces por semana. Y los sábados hacía el programa mío para Sábados Continuados de Antonio Carrizo -Mancera estaba en el 10, él no se movió nunca de Buenos Aires-. Desde todas las playas íbamos transmitiendo los distintos números artísticos. Tambien hice la Fiesta de los Pecadores, ¡la majestuosidad que fue eso! Fue muy grande y muy linda desde la costa.
¿Y cómo se hacía?
-Desde el puerto, donde están los barcos, todo eso se sacaba, se hacía un escenario sobre el mar, y se juntaban entre 50.000 o 60.000 personas que veían el espectáculo. Y entraba hasta el escenario Raúl Lavié en un barco presentado por Pinky, moviendo la lancha, y ahí seguía cantando y así todos los números que estaban en la Argentina, en la década del 60 y 70. Después ya se dejó de hacer porque pasó a ser todo un negociado vil, sucio y asqueroso de toda esta gente que maneja la pesca. No se hizo más nada. Se terminó todo. Después se hacía una cena en un lugar chiquito, bah, un galpón grande pero no un lugar para hacer espectáculos, para comer nada más, como un salón de comida.
"Me agarraste en un día querido, jajajaja... Hoy es un día tremebundo y tristísimo", expresa.
-¿Por como está el día?
-Por mucha gente que se ha ido, que ya no está, y el cansancio de uno de hoy, de agarrarme en un día mortuorio digamos.
-Cuando surge Canal 10, ¿sintió algún tipo de competencia?
-No, realmente no teníamos, llevábamos la pelota dominada y además ya no había un televisor por manzana como antes. Cuando empezó la TV acá sí, después había dos por cuadra, tres, cuatro, y después ya todo el mundo tenía televisores. Muchos iban a la casa de amigos o conocidos para ver televisión, todo el mundo veía así al principio, luego ya se mandaron por toneladas.
-¿Se acuerda de algún imprevisto que haya pasado trabajando?
-Tantas cosas... Una vuelta Locatti había llegado del viaje hasta acá, pero se había cambiado de acá para abajo (hace la demostración con las manos), entonces la cámara tenía que estar enfocándolo solamente abajo. Ahora no pasa nada, pero en aquella época, no trabajabas más...
"¿Cosas graciosas? La de Orlando Marconi que no quería tomar alcohol ni nada y cuando íbamos a la mesa a cenar después de las profesiones con Elio Mosquini, que era el director de cámaras, agarramos y pedíamos el mejor vino que había, la mejor marca, y después lo hacíamos dividir entre tres, era una humorada que hacíamos, un chiste", explica.
"Vamos a lo de (Juan Manuel) Fangio, cuando se clasifica campeón mundial de automovilismo en el año 59 o 60, vos no lo conoces, jejeje... Ganó cinco categorías de automovilismo. Entonces vamos a inaugurar distintos puestos de una firma muy importante de ropa, de pantalones y todas esas cosas que pedía todo el país. Nada menos había que presentarlo a Fangio, entonces vamos a ¿cómo se llama? San Nicolás o algo así. Eran las 19:30, estaba oscuro, y agarra una curva mal el que conducía, que se quería hacer el Fangio, y nos vamos de cabeza ¡uhhh! ¡Un susto nos pegamos! ¡Casi nos morimos! Pero no pasó absolutamente nada. Por suerte fue el miedo de lo que pasó nada más. Pero llega un momento que yo digo che, qué barbaridad, mirá vos cómo está el capó, porque no se veía nada, estaba todo negro. Y El Turco, como le decimos nosotros a Balá, me dice pero pará pará, ¿qué decís, si el capó está levantado?".
-Habló de Nélida Lobato, ¿vio a Zulma Lobato?
-Vino 15 días nada más... (en temporada) Después la rajaron a la m... (risas).
Entra una mujer, lo reconoce y le pregunta si es él para asegurarse. "¡Tantos años! Yo lo veía cuando era chiquita, jeje, un gusto. La última vez que lo vi fue cuando se juntaron los tres me parece en la costa cuando fui con mi papá. Había un café, no me puedo acordar porque no estaba más tampoco. Mi mamá me llevaba al canal", le cuenta. "Me levanté de la cama", le dice él, para hacer la entrevista.
Volvemos a Zulma. "Me parece cómico y trágico. Tragicómico sería", acota. "¿Está dando?", pregunta mientras mira el grabador. Y añade: "Es producto de la televisión que vemos en este momento".
-¿Cómo ve la televisión?
-Hay mucho que es bueno, satélites por el mundo y todas esas cosas. Pero después lo demás es desastrozo. Sacando los grandes eventos y partidos de fútbol, de tenis y de básquet, es decir, sacando los grandes espectáculos, en el orden local es una cagada. Y a nivel nacional, ya no hay ni programas de humor, se han borrado todos totalmente. Es muy triste todo... Terriblemente triste... (lo dice dos veces). No hay otra palabra.
Comentá la nota