Por una falla estructural, hace casi un mes que una escuela tiene problemas con el agua

Según informaron sus directivos, se trata de una pérdida en el tanque y la distribución interna del líquido. Deben llevar el agua en baldes para la limpieza y el funcionamiento del establecimiento
La EPEP N° 374 "Alfonsina Storni" del barrio Vial hace casi un mes que se encuentra con problemas de distribución interna de agua potable, por una falla estructural del tanque del edificio. Según informaron a La Mañana sus directivos, desde hace tiempo se vienen haciendo los trabajos de reparación, lo que los obliga a llevar el agua en baldes para la limpieza del establecimiento y el funcionamiento del comedor y los baños. Si bien nunca se quedaron sin suministro de agua, la falla del tanque ocasionó severos inconvenientes y preocupación entre los padres.

Juana Lucía Maidana, directora de la escuela, dijo a este diario que "en ningún momento se quedaron sin agua", y que la cisterna del edificio "está llena", pero que por una falla estructural del tanque de esta escuela del barrio Vial, tuvieron que ingeniárselas para llevar el agua para realizar tareas de limpieza y mantener en funcionamiento el comedor. En el mismo, que se mantiene abierto a pesar de la falla, desayunan, almuerzan y meriendan 175 chicos por turno.

Pérdidas

Este edificio fue inaugurado hace apenas un año y por un problema estructural, el tanque presenta fallas y pérdidas por lo cual hace casi un mes plomeros se encuentran trabajando en el lugar. El arreglo viene demorado, entre otras cosas, dijeron, por los retrasos en conseguir los planos del edificio, trámites administrativos y lo difícil de encontrar la falla.

"Es importante que la gente sepa que en ningún momento nos quedamos sin agua, porque la cisterna está llena. El problema es en el tanque, que tiene pérdidas y no permite la distribución interna del agua. Pero en ningún momento dejó de funcionar el comedor, así como los baños. Lo único que pedimos es que los chicos traigan su botellita con agua, como se hizo desde siempre", indicó Maidana.

Una cancha con acceso público

Otro de los problemas que preocupa a los directivos del establecimiento, es el constante ingreso de desconocidos en horas de la madrugada para hacer uso de la cancha de fútbol escolar. Como no tienen sereno ni guardia policial, los extraños saltan la muralla y utilizan durante toda la noche el espacio, e incluso manejan "a su antojo" el tablero de control de energía.

En las puertas de vidrio de la escuela y las paredes se pueden ver las marcas a simple vista de los pelotazos, y la posible rotura de algún elemento es lo que preocupa a las autoridades. "No podemos hacer nada porque porteros no tenemos, y cuando la Policía los corre, vuelven a entrar", indicó la directora.

La caja de control de energía fue violada, y es por ello que las personas que ingresan tienen control de las luces del colegio, las cuales se prenden y se apagan deforma arbitraria. Incluso, se han hallado colillas de cigarrillos y botellas de vidrio desparramadas en el mismo espacio en donde los chicos disfrutan de sus recreos.

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