Basta una rápida recorrida por el corazón de La Falda para advertir el sentimiento de arraigo de sus vecinos, testimoniado, por ejemplo, en decenas de carteles comerciales que le tributan su amor al barrio.
Esta parte de la ciudad, que se caracteriza por sus terrenos irregulares, cuenta con una importante población de adultos mayores, muchos de los cuales habitan las viviendas que en el pasado pertenecieron a sus progenitores.
Comentá la nota