Con la intención de descubrir la relevante cantidad de industriales existentes en la ciudad y la provincia, se pueden conocer fabricantes cuya historia laboral se basó en el constante esfuerzo y sacrificio por lograr sus objetivos. Uno de los ejemplos cabales es Martín Rin, un hombre del interior que llegó a la capital pampeana para probar suerte y conquistar el mercado provincial.
En su adultez, Rin empezó a trabajar como contratista rural mientras que en los ratos libres desarrolló sus primeras labores en herrería. "En ese momento, las cosas no estaban del todo bien, por lo que recibimos la ayuda de una importante cantidad de personas del pueblo", generalizó.
Martín recuerda que el intendente de Doblas, de ese momento, le encomendó la fabricación de un ventanal para la biblioteca "Martín Fierro" del pueblo. "Él (por el intendente) me preguntó si me animaba a fabricar y, de esta manera arranqué con este nuevo trabajo: hicimos la ventana en cinco días y, partir de allí, la historia no pararía más", enfatiza el herrero.
Sin embargo, la situación económica de Rin y su familia no sería la mejor. Cuando el hombre cumplió 42 años, determinó mudarse, junto a toda su familia, a Santa Rosa para tratar de buscar mejor suerte. "Cayó el trabajo y me tuve que ir afuera, estaba casado y de hecho mi hijo solía acompañarme en el taller que tenía en Doblas", sostiene. Y amplía:
"Todo surgió por la necesidad de hacer las cosas".
Pulmón.
Rin recuerda que, al llegar a la capital pampeana, comenzó a golpear puertas de distintas empresas y clientes particulares, ofreciendo sus servicios como herrero y carpintero. No obstante, hace seis años, inauguraría junto a su esposa y todo su entorno familiar, la firma DHD (Dobladora y Herrería Doblas), una de las pequeñas empresas que crecería a pasos agigantados durante los últimos tiempos, ubicada en Corona Martínez entre Savioli y Río Quinto.
"El primer trabajo que hicimos fue para un comercio local cuyos dueños nos ayudaron mucho", pondera. Y agrega que, con el correr del tiempo, compró máquinas más modernas y sofisticadas para su trabajo.
Para el industrial, siempre es importante trabajar con buenas herramientas y tratar de crear un taller completo. "Acá teníamos algunas experiencias ya que, mientras estábamos en Doblas, también realizamos algunas labores de herrería y fabricación general en esta ciudad", añade.
DHD se inauguró hace seis años "sin préstamos y todo a pulmón", de acuerdo con el industrial.
Rin define a la firma como una empresa "familiar" donde también trabaja su mujer, su yerno y uno de sus hijos.
Los empresarios cuentan con una importante cantidad de herramientas como por ejemplo una cilindradora y una dobladora de chapa como así también una plegadora, guillotinas y la mayoría de las herramientas utilizadas para los trabajos de herrería.
Canaletas.
La amplitud de fabricación de la dobladora es una de las características que definen a la firma. Allí, Martín, su familia, y un operario, crean sobre todo canaletas y carros como así también portones levadizos y puertas. La materia prima utilizada es el acero inoxidable, chapa y chapa galvanizada.
De acuerdo con Rin, "lo que estamos vendiendo, en su mayoría, son canaletas cuyo proceso de fabricación se basa en el cortado de las chapas, colocar las plantillas en la plegadora e ir moldeando y dándole forma al producto final".
Para el industrial, "es un proceso sencillo por lo que, en algún momento, hicimos más de tres canaletas para viviendas particulares en un tiempo relativamente corto".
Parte de las producciones realizadas en DHD se venden en la localidad de 30 de Agosto, en la provincia de Buenos Aires y la mayor cantidad de localidades del interior de la provincia. "Le damos más privilegio al mercado interno, somos nuevos en la empresa, y quizás no tenemos la trayectoria ni la difusión que deberíamos", declara.
Según el industrial, los integrantes de la dobladora, situada en la Corona Martínez, venden sus trabajos fundamentalmente a clientes particulares, quienes muchos de ellos les llevan las ideas de las producciones que desean tener. "Algunas de las fabricaciones, las llevamos en la cabeza, con tiempo de anticipación y en una gran parte, las ideas son proporcionadas por los mismos compradores de los materiales que fabricamos en este lugar", manifiesta.
En DHD se trabaja, de lunes a sábados a la mañana, en los horarios de 8 a 12 y de 15 a 19.30. "La clientela aumentó, por lo que estamos muy felices, pero nunca debemos bajar los brazos, porque sabemos lo difícil que es venir bien desde abajo", completa el industrial.
Prioridad al interior.
Diversos rasgos en su personalidad caracterizan a Martín Rin, a la hora de definirse como uno de los propietarios, junto a su esposa Cristina, de dobladora DHD. Afirma, durante la entrevista, que prefiere darle prioridad a los clientes particulares y, sobre todo, a las personas que son del interior de la provincia. "Nos costó mucho llegar, empezamos bien de abajo, por eso sabemos como se vive en el interior y todo el esfuerzo que la gente hace para poder salir adelante todos los días", cierra el entrevistado.
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