El Gobierno bonaerense concesionará unos 1.800 kilómetros de caminos en mal estado. Además, se creará un fideicomiso para financiar la participación del estado en el proyecto.
La intención del Gobierno es mejorar rutas provinciales que son estratégicas por su alto grado de transitabilidad, porque son muy utilizadas por el sector productivo y también porque conectan con rutas nacionales. Sobra la base de esos criterios, se definió la inclusión de las rutas 29, 41, 51, 65, 74 y 86, que conectan con las nacionales 2, 3, 5, 7, 8, 9, 11 y 226.
Los tramos que ingresarán en la concesión son 400 kilómetros de la ruta 51 entre Ramallo y Azul; los 350 kilómetros de la ruta 41 entre Mercedes y Castelli y los 450 kilómetros de la ruta 86 entre Pehuajó y Necochea. También se incluirá los 200 kilómetros de la ruta 74 entre Las Armas y Benito Juárez; los 250 kilómetros de la ruta 65 entre Arenales y Bolívar y los 231 kilómetros de la ruta 29 entre Brandsen y Ayacucho.
Aunque aún está en evaluación el esquema de concesión, fuentes oficiales informaron que ya está decidido que habrá peajes en esas rutas (con ubicación y monto a pagar aún no definido) y que se creará un fideicomiso para financiar la participación del estado en el proyecto, que se nutrirá de una afectación del impuesto a las patentes, con fondos provenientes de multas por infracciones o con créditos internacionales.
Aunque en el Ejecutivo aseguran que la parte central del proyecto puede avanzar por decreto, la financiación del fideicomiso deberá ser aprobada por la Legislatura, por lo que sería incluida en la Ley Impositiva o de Presupuesto (según la opción que se escoja) para 2013.

Comentá la nota