Se trata del Hospital Privado Regional y del Sanatorio del Sol. Amplían a un año los permisos.
Delfino también reconoció que tanto el edificio hospitalario como la sede del sanatorio presentan serias deficiencias de mantenimiento que merecieron "recomendaciones" por parte del ministerio a la hora de extender la habilitación, pero no pudo precisar cuáles fueron las principales observaciones ni sus consecuencias sobre las prestaciones médicas.
Desde hace años ambos centros de salud operan con autorizaciones precarias, renovadas cada 30 ó 90 días y en algunos casos obtenidas bajo presión de los trabajadores, porque no reúnen los requisitos legales para la habilitación regular por cinco años.
La contemplación demostrada por la anterior gestión provincial y el actual gobierno responde a la debacle sanitaria que provocaría su cierre en una ciudad que sufre un severo déficit de infraestructura tanto para internación como para atención ambulatoria.
El HPR y Del Sol comparten las instalaciones hospitalarias desde hace una década, pero en los últimos cinco años convivieron bajo un permanente conflicto entre sí y un dilatado litigio judicial con el propietario del edificio que pidió el desalojo en reiteradas oportunidades.
El inmueble de 20 de Febrero 598 es el único edificio del sector privado construido específicamente para la Salud, más allá de sus falencias estructurales. El HPR se allanó a la orden judicial de desocupación, confirmada en agosto de 2007 por la Cámara Civil de Apelaciones. Pero continuó usufructuando las instalaciones amparada en el recurso de casación que interpuso el médico Miguel González Robinson –exdirectivo de Del Sol SA– que también beneficia al Sanatorio del Sol.
Durante la inauguración del ecógrafo multipropósito con doppler, donado al Hospital Zonal por el gobierno nacional, Delfino rechazó las críticas vertidas por ATE en torno a la liquidación de guardias y horas extras.
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