Cuatro de los casos ocurrieron en el ámbito de la capital correntina. Dos de los hechos fueron filmados por cámaras de seguridad.
“Buscamos profesionalismo y vocación de servicio, entre los hombres y mujeres que forman parte de la fuerza policial”, fue casi un discurso unificado, tanto desde el propio Jefe de la Policía, comisario general Juan Alfredo Ojeda, como el del ministro de gobierno Gustavo Valdés. Esta actitud tuvo el acompañamiento pleno desde el ejecutivo provincial y los decretos comenzaron a ver la luz a mitad de año cuando se fueron sumando los casos, en su gran mayoría cabos de la policía, de cursos salidos hace sólo 3 y 4 años atrás.
La conducción de la Policía apuesta a que, con el nuevo plan de estudio y formación, se erradiquen hechos de esta naturaleza.
Los primeros dos casos que se hicieron públicos, fueron los de dos cabos de policías que habían sido filmados cuando robaban el celular de un cliente en un conocido hipermercado de la capital correntina. Este hecho habría ocurrido en el mes de junio de este año, cuando los dos suboficiales, ambos de 23 años, un hombre y una mujer, se hallaban custodiando la intersección de las avenidas Centenario y Pomar, cuando decidieron ingresar a un hipermercado de la zona. En uno de los comercios internos un cliente había olvidado su celular y uno de los uniformados notó la distracción y en vez de devolverlo, lo guardó en el bolsillo de su campera. Esta actitud no sólo fue vista por el dueño del local y el cliente que se percató del olvido, sino que además las cámaras de seguridad lo habían filmado, como prueba irrefutable del delito.
En Mercedes
Los otros dos, hermanos entre sí, también fueron exonerados juntos en la ciudad de Mercedes, cuando el propio comisario local, advertido por un interno de la Alcaidía, comprobó que uno de sus oficiales y la hermana de ese funcionario, tenían una relación sumamente estrecha con un “capo” de los internos a quienes abastecían de droga y alcohol para los presos del lugar. Se supo luego que la joven cabo era además novia de uno de los presos y su hermano, estaba a la vez implicado en un atentado a balazos, sufrido en uno de los departamentos que la familia de la senadora nacional por Corrientes, Josefina Meabe de Matho tiene en la ciudad de Mercedes.
Otros dos en capital
A las pocas semanas otros dos escandalosos hechos, uno de ellos otra vez filmado por las cámaras de seguridad, esta vez del municipio, daban cuenta de dos hechos de corruptela de funcionarios policiales. Los involucrados, un sargento que custodiaba una sede de la subsecretaría de Cultura de la provincia que fue filmado robando pertenencias del interior de un automóvil cuyo dueño lo había dejado estacionado frente a aquella sede gubernamental, justamente en confianza porque había visto al policía. El otro, fue un cabo de policía que estaba con parte de enfermo y que salió junto a un cómplice a robar como “motochorro”. No sólo fue reconocido por las víctimas luego de ser detenido, sino que encima se comprobó que para el hecho, había utilizado su pistola reglamentaria, y otra pistola policial que también le pertenecía, pero semanas antes había denunciado como robada.
Dos en Concepción
Los últimos dos hechos tuvieron como protagonistas a un sargento y a otro cabo más, ambos involucrados en un hecho de abigeato. El caso vio la luz durante el fin de semana último cuando el propio responsable de la Unidad Regional de Saladas comisario mayor Dario Alberto Jara junto al jefe del PRIAR local descubrieron el ilícito que se había producido, luego de denuncias formuladas por ganaderos de la zona.
Lo cierto es que la respuesta oficial ante estos hechos fue inmediata y viene siendo sumamente efectiva, para casos de corrupción.


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