La Legislatura neuquina resolvió la medida por dos lotes ubicados detrás de la pared sur de la necrópolis.
La declaración llevó casi dos años de análisis en tres comisiones, ya que las tierras en cuestión pertenecían a una tradicional familia centenariense que, incluso, donó hace más de setenta años fracciones de terrenos para levantar el cementerio.
Con la ley de expropiación en la mano, el intendente Javier Bertoldi dispondrá de las herramientas legales para que en el transcurso de los meses el municipio pueda tomar posesión de las tierras, ubicadas detrás de la pared sur de la necrópolis, cerca de la Ruta 7 y a metros de la primera rotonda.
El municipio local comenzó con los trámites formales de la expropiación en septiembre de 2008, cuando el Concejo Deliberante declaró la utilidad pública de los lotes, y envío el expediente para que lo analicen los diputados neuquinos.
Jorge Della Gaspera, diputado provincial por el MPN, fue el miembro informante del expediente que se dilató debido a que las tierras estaban en proceso de sucesión y con más de medio centenar de herederos.
En diálogo con La Mañana de Neuquén, el legislador expresó que “había pedido que se retrase el despacho porque quería hablar con la familia para que no se llegue a este extremo, pero no se pudo, había muchos inconvenientes”.
Se trata del ex lote agrícola 262 A que se dividió en una sucesión de 14 lotes, perteneciente a la familia Perticone de Centenario, que a través de unos de los inmigrantes donó las actuales tierras del cementerio.
Los lotes 1 y 2 (de 7.226 y 7.127 metros cuadrados respectivamente) estaban registrados a nombre de una hermana de la familia, que según Della Gaspera, “no quiso vender las tierras al municipio, a pesar de que lo intentamos con mucho diálogo”.
“Hablé con la familia porque es pionera de Centenario, lo puse en el informe, y les dije que le vendieran en buenos términos para que nadie salga perdiendo. Se podía hacer por tracto abreviado”, sostuvo el diputado.
Comentá la nota