Expresiones del Intendente y el Presidente de Guilford

Tanto Carlos Selva como Eduardo Bohm, ponderaron las políticas de estado que lleva adelante el gobierno de Cristina Fernández. Para el primer mandatario local, la Argentina tiene futuro con los K. Para Eduardo Bohm la planta tiene que duplicar tanto su capacidad productiva como la mano de obra ocupada para fines de 2011.
El Intendente Carlos Selva desde el micrófono comenzó su discurso con el ingrato recuerdo del cierre de la misma planta que en ese instante lo estaba recibiendo en un escenario mucho más favorable. "Du Pont cerraba sus puertas sin ningún tipo de explicación y dejaba 250 familias en la calle y un vacío importantísimo en la ciudad y vivimos momentos muy difíciles… fue una frustración a tres meses de haber asumido como Intendente… Pero hoy estamos para reivindicar las políticas de estado que han permitido que la industria nacional vuelva a ocupar un rol fundamental en el crecimiento y desarrollo de la economía", dijo.

El Intendente destacó entonces la inversión de Guilford, especialmente porque la realizó en momentos en que la economía mundial vivía una fuerte crisis, "todos habrán visto lo que significó que el crecimiento de esta industria… esencialmente en la generación de empleo… para un crecimiento con trabajo y con inclusión social". Selva cerró su alocución con una frase que fue levantada por distintos medios de alcance nacional, "la Argentina tiene futuro, y como no somos egoístas, ese futuro será Néstor o Cristina", manifestó para que los presentes estallen en aplausos.

Bohm

Por su parte el titular del Directorio de Guilford, Eduardo Bohm, dijo que se sentían muy cómodos en la ciudad de Mercedes. Dirigiéndose al Intendente Selva recordó que cuando estaban por decidir la inversión había un pequeño grupo de personas que no estaban de acuerdo en que se reabra esa planta, "vos me dijiste que en Mercedes había sesenta mil personas y cincuenta y nueve mil quinientas no pensaban de ese modo, por eso seguimos para adelante", le manifestó el industrial al jefe comunal.

A la Presidenta la agradeció el honor que les hacía con su presencia en una jornada muy especial para Guilford. Agradeció a una importante cantidad de personas y empresas entre las que incluyó a Du Pont y al Banco Nación, por la ayuda financiera, y reveló que estaban aguardando una ayuda similar de la Provincia de Buenos Aires.

Bohm explicó que ocho años atrás el sector textil en la Argentina no tenía futuro, "el futuro depende de dos pilares: de la capacidad de pelea de los industriales y los trabajadores, y la otra la decisión política del gobierno de preservar el mercado interno y defenderlo de las amenazas extranjeras por la importación". Guilford está exportando productos a distintos puntos del planeta, incluso en China, mercado que se convierte en una amenaza para la industria nacional.

Un dato que no debe resultar menor. La planta de la multinacional cerró hace seis años, y Bohm bromeó que cuando Du Pont vendió, los compradores no quisieron continuar la producción en esta planta argentina, aunque aprovechó para elogiar a la Presidenta diciendo que si los compradores hubiesen conocido la política industrial del gobierno, "esta planta hubiese estado funcionando".

El empresario recordó que cuando la textil cerró tenía 260 trabajadores y actualmente tenían 140, con intenciones de seguir creciendo con proyección de llegar al número que tenía Du Pont hacia fines de 2011. Para ello será necesario financiamiento. Finalmente destacó que muchos de los trabajadores actuales pertenecían a la ex Du Pont que recuperaron su fuente de trabajo.

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