El periplo de Francisco Pérez y 12 jefes comunales en Buenos Aires retumbó con fuerza en la Legislatura, donde diputados cornejistas acusaron al Gobierno de presionar por la reforma y buscar la ruptura del radicalismo.
Parés, titular del bloque radical en Diputados, se ofuscó por el viaje de los intendentes.
“Pérez es caprichoso e infantil, lo que está haciendo lo coloca como una copia berreta de Cristina. Este modo de querer presionar a la oposición con obras es digno del kirchnerismo”, disparó, sin tapujos, el presidente del bloque radical en Diputados, Néstor Pares.
“Sería bueno que el gobernador no piense que con esto está perjudicando a 4 intendentes opositores (Cornejo, Mario Abed, Ricardo Munsur y Gustavo Pinto) que dejó afuera y que se dé cuenta que, con esta discriminación, está perjudicando a las personas que viven en esos 4 departamentos (Godoy Cruz, Junín, Rivadavia y La Paz) y que también lo votaron”, opinó el legislador.
Además, desde la UCR cornejista interpretaron este viaje como “una presión” a la oposición por su rechazo a la reforma de la Constitución. Y dicen que con la invitación a Fayad y Difonso el gobernador buscó dividir al radicalismo y el PD.
Sin embargo, desde el bloque radical dejaron en claro que este “ninguneo” a su partido “no perjudicará el tratamiento de los proyectos de ley que están siendo discutidos en la Cámara”. “No tenemos que responder como ellos quieren, somos maduros”, aseveró Parés.
Por su parte, por el lado del justicialismo se prefirió, mayoritariamente, hacer silencio. Solamente un funcionario de alto rango admitió fuera de micrófonos que “fue un error” no haber invitado a los intendentes radicales a la reunión con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Aunque adujo: “El Gobernador tiene sus motivos para estar enojado, porque lo trataron de corrupto”, recordando así que semanas atrás Cornejo acusó a Pérez de "comprar voluntades" para sumar votos a favor de la reforma constitucional.




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