La ciudad de Monte Quemado está conmocionada por el accidente ocurrido en el lugar de trabajo propiedad del padre de la víctima. El joven perdió la vida de manera instantánea.
José, uno de los quince hijos de Roberto Navarro (54 años), fue al taller de su progenitor ubicado en calle Italia 63 del barrio 12 de Octubre. Pasadas las 11.30 de la mañana de ayer, el joven que se destacaba como mecánico y había egresado del colegio secundario en diciembre pasado, se disponía a realizar una soldadura de autógena, sin sospechar la tragedia que se avecinaba. Lo acompañaba un hermano de 14 años.
Previamente, había cargado carburo y agua en el gasómetro y liberado oxígeno para iniciar la soldadura. Cuando intentó encender el soplete una aparente fuga desde el gasómetro hizo que la chispa generara combustión y una llamarada salga disparada vertiginosamente hacia el gasómetro que explotó estruendosamente. La explosión le causó graves heridas lo que le habría ocasionado la muerte de inmediato, ya que un grueso chapón acerado que voló con el estampido le produjo el corte completo del brazo izquierdo y el seccionamiento de parte del tórax y otros órganos provocándole la muerte de manera inmediata por la hemorragia masiva provocada según informó el Dr. José Luis Moreno a EL LIBERAL.
A pesar de ser trasladado de urgencia al hospital de Monte Quemado, los médicos que lo asistieron nada pudieron hacer para salvarle la vida en tanto a su hermano menor lo internaron en el Hospital Zonal del Norte Grande, con heridas en miembros superiores e inferiores aunque fue dado de alta a la noche y participaba del sepelio de su hermano.
El trágico accidente ocurrió en el taller mecánico que funciona al lado de la vivienda del padre de familia Roberto Navarro, quien junto a su esposa y dos nietos realizaban otras tareas en el galpón y la explosión los arrojó sentados a más de dos metros. Los vecinos de la cuadra, como Francisca Mansilla, dijo que se encontraba en su casa cuando sintió una gran explosión que le hizo temblar toda la casa y salió aturdida afuera sin saber qué pasaba. También su hija, quien vive a más de 500 metros dijo que el estruendo fue tremendo. Un proveedor de neumáticos de Corrientes, quien descargaba en una firma comercial a 800 metros dijo sentir una gran explosión y seguidamente pasar el patrullero a toda velocidad.
El médico que intervino dijo que se encontraba realizando compras en una verdulería en la zona céntrica, a unos 1.000 metros del lugar donde se produjo la tragedia, cuando sintió una gran explosión e inmediatamente busco el origen y fue uno de los primeros en llegar al taller.
Intervino el juez de Crimen de feria, José Luis Torrielo, quien dispuso se instruya una información sumaria y se entregue el cadáver a sus familiares sin necesidad de que se le practicara la autopsia.
También ordenó que se secuestrasen los tubos y demás elementos que estaban junto al equipo siniestrado, para que sean peritados y se pueda establecer el origen del estallido.
Apreciado
José “El Gordo”, como lo llamaban sus amigos y familiares, tenía una conducta ejemplar.
Era de poco salir, le gustaba jugar al fútbol y amaba la mecánica y era “la mano derecha” de su padre.
Luego de concluir el colegio secundario el año pasado, había decidido no cursar ninguna carrera, pero deseaba recibirse de policía. Pasaba su tiempo libre trabajando en el taller, junto a su padre.l
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