El estallido fue intencional. Lo confirmó la Dirección de Recursos Naturales Renovables. De esta forma se descartó la posibilidad de que haya sido un parásito el que aniquiló a 500 animales.
El director del organismo provincial, Daniel Gómez, dijo que “la muerte de los peces no ha sido por el parásito que causó las muertes en el 2005; sí creemos que algún particular introdujo un elemento que provocó una explosión y eso hizo que murieran aproximadamente 400 o 500 peces”.
Ante la posibilidad del uso de carburo para matar y recolectar peces, un método que se utilizaba antiguamente en la zona, el funcionario manifestó que “no lo hemos podido determinar, pero seguramente el carburo o una sustancia muy similar provocó alguna explosión y generó la muerte de esos peces”.
Además, en el informe entregado a la prensa se indicó que las muertes “están acotadas espacialmente a 40 metros cuadrados del lago en el extremo Este del vertedero del dique y temporalmente al día domingo, ya que no se detectó mortalidad el sábado y solamente algunos peces moribundos el día lunes por la mañana”.
También se afirmó que no hubo muerte de ejemplares en el resto del lago, de una superficie de 9.600 hectáreas, y que un estudio realizado por el Departamento General de Irrigación determinó que “la calidad del agua se encuentra dentro de los parámetros normales”. De todos modos, Recursos Naturales tomó muestras de agua que serán analizadas por la Universidad Maza.
Gómez añadió que la perca fue la única especie afectada por esta situación y “de ninguna manera se produjo un accidente sobre las otras dos especies deportivamente más importantes: la trucha y el pejerrey”.
Aunque el funcionario no descartó radicar una denuncia, consideró que “es muy difícil encontrar al responsable al ser un evento puntual”. Explicó que “es un hecho que no se había producido en los últimos diez o quince años” y que pudo haber sido causado por “un niño, jóvenes o una persona en particular con malas intenciones”.
No obstante, dijo que se reforzarán los controles en los espejos de agua del Sur mendocino, sobre todo porque se acerca el inicio de la temporada de pesca, prevista para el 1 de noviembre. Acompañado por el delegado César Quiroga y Gustavo Solá, responsable del área de Acuicultura y Pesca, expresó que “venimos a traer tranquilidad y garantizar una muy buena temporada de pesca para el Sur mendocino, ya que por los accidentes climáticos que ocurrieron en el Sur del país podemos tener una buena temporada en San Rafael y, especialmente, en El Nihuil”.
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