La Cámara de Diputados no tendrá sesión hoy. Sin que se diera explicación oficial la Legislatura provincial no registrará actividad en el recinto, y si bien se sabe que algunos diputados viajaron a Buenos Aires para participar de una reunión del Consejo Federal de Salud, no pareciera ser razón suficiente para no realizar la habitual sesión de los jueves.
Es verdad que el justicialismo, en la mayoría de los casos, impone su mayoría y naturalmente también de alguna manera fija la agenda, pero también es cierto que la oposición no consigue destacarse con proyectos que resulten verdaderamente interesantes. Y también cuando esas iniciativas se presentan generalmente encuentran el escollo del justicialismo que se niega siquiera a considerarlas.
Poco trabajo.
La pobreza del accionar legislativo ha llevado a que más de un diputado se sintiera contrito por la escasa tarea que tiene que desarrollar. Cabe hacer la salvedad que no son todos los casos iguales, porque algunos por lo menos se muestran un poco más inquietos y por lo menos tratan de llegar a las localidades del interior para conocer qué está pasando, y saber de las necesidades de sus pobladores.
Pero lo habitual es lo otro: la desidia, un aparente desgano, y la certeza que se está lejos de una Legislatura que signifique la verdadera caja de resonancia de la democracia, como tantas veces, pomposamente se dice.
Cuando las sesiones se llevan a cabo el orden del día suele mostrar unos pocos puntos, la mayoría sin demasiado interés; con muchas declaraciones de interés legislativo -como para completar el temario-, y no pocas veces con temas que son reservados en Secretaría para ser dejados para la próxima sesión. Una forma de engrosar el listado de la siguiente sesión.
Se sabe que las sesiones son los jueves por la mañana, y que desde el mismo momento que finalizan y hasta el martes siguiente la mayoría de los legisladores brillan por su ausencia. Para colmo de males todo indica que el período previo a las elecciones que se vienen los encontrará más de una vez en campaña, y casi puede adivinarse que poco puede esperarse de lo que resta del año legislativo.
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