El ministro neuquino Guillermo Coco dio un previsible informe en la Legislatura sobre el impacto ambiental que tendrá la explotación petrolera mediante la técnica de fractura hidráulica. Contentó a quienes se sabía de antemano que estarían de acuerdo, y no lo hizo con quienes se sabía que se opondrían.
Junto a su equipo técnico, expuso los alcances del decreto Nº 1483 que reglamenta el control ambiental a la exploración y explotación de reservorios no convencionales.
La reunión fue convocada por la comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable para evaluar el impacto de esta actividad.
El ministro estimó que se perforarán 2500 pozos en los próximos 5 años, aunque aclaró que “se está considerando actualizar números” y hacer una proyección de 10 años. Indicó que el 70 % de los permisos de exploración-explotación de petróleo en Neuquén se encuentran en poder de YPF, con reciente mayoría estatal, y que hasta ahora se han perforado 130 pozos con técnicas no convencionales, “pero sólo 3 tienen modalidad horizontal”.
El gran tema, que estuvo presente en el encuentro, es el de la utilización de grandes volúmenes de agua, necesaria para la técnica utilizada para extraer el gas y petróleo a grandes profundidades y alojado en la roca.
Destacó Coco que la actual normativa prohíbe el uso de agua del subsuelo. A la vez, anunció un proyecto de ley para modificar las multas ambientales en la actividad petrolera, que en la actualidad tienen un tope de 100 mil pesos y pasará a 4 millones de pesos.
El subsecretario de Ambiente, Ricardo Esquivel, informó que se emplearán 20 mil m3 de agua por pozo no convencional y que utilizarán una cantidad de agua “350 veces inferior al Embalse Mari Menuco en los próximos 5 años”.
La Directora de Fiscalización Hídrica, Betina Laurenzano reveló que existen registros de caudales en explotaciones petroleras actuales -Loma de La Lata- pero que en un principio se medirá por la cantidad de camiones cisterna que ingresen al campamento de no convencionales.
Mediante gráficos explicó que el uso de agua para pozos no convencionales no alcanzará al 5% del existente en los ríos de la cuenca neuquina.
Respecto al agua de retorno (flowback) Valdez indicó que vuelve del pozo con minerales, sales y detritos, y que luego de tratar el agua -por desalinización, tratamiento por boro o bacterias- se podrá utilizar para riego, reinyectarla en otro pozo o enviarla directamente a sumidero o pileta de residuos. Según Valdez, la tecnología para tratar el agua existe y se aplica en todo el mundo. Actualmente, se trata agua de sumidero de otros pozos en las plantas de Añelo y Senillosa.
Ante una consulta sobre el uso de agua del acuífero de Zapala en un pozo no convencional en el yacimiento Anticlinal (de Apache), Coco reiteró que está prohibido perforar el acuífero y que el municipio de esa ciudad vendió agua del “cargadero”.
En el encuentro, una persona que se identificó como perteneciente a comunidades mapuches objetó la remediación en la zona de Loma de La Lata. El ministro “lo invitó a documentar su denuncia en la Justicia”, según se destacó en el informe sobre la jornada.
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