El ingeniero Carlo Avenzini apoyó la idea de reanudar la instalación del emisario utilizando un nuevo sistema de montaje. Aseguró que una vez retomada, la obra podría concluir en un plazo de entre 3 y 5 meses. Y con los mismos resultados previstos en el proyecto original.Imprimir Imprimir
El ingeniero Carlo Avenzini, de amplia trayectoria en obras marinas, presentó ayer sus conclusiones sobre la obra del emisario ante las autoridades de OSSE.
El experto internacional Carlo Avanzini le entregó ayer a la empresa Obras Sanitarias Mar del Plata-Batán (OSSE) un informe en el que avaló la posibilidad de que sea utilizada una nueva técnica de montaje de la cañería del emisario submarino de Mar del Plata. Avanzini, un ingeniero italiano con amplia experiencia en obras marinas de este tipo, consideró viable que la obra sea reanudada sin la necesidad de enterrar el conducto tal como se lo venía haciendo hasta julio del año pasado, cuando una avería obligó a retirar de servicio a la draga que estaba dedicada a realizar las excavaciones desde el mes de abril.
La alternativa que se pondría en práctica consistiría en depositar y ensamblar cada una de las secciones del caño -de casi 4 kilómetros de extensión- sobre el lecho marino, realizando para ello una serie de modificaciones en su estructura. "Desde el punto de vista de las funciones, la calidad y la estabilidad del emisario no va a haber diferencias" respecto de los resultados que se esperaba obtener con el proyecto original, le aseguró ayer a LA CAPITAL Avenzini tras presentarle al director de OSSE, Mario Dell'Olio, el resultado de su informe.
Avenzini fue contratado por Obras Sanitarias para que diera su opinión respecto del cambio propuesto para reanudar la instalación de la cañería. Para ello trabajó durante varias semanas evaluando el proyecto inicial y la alternativa consensuada entre la empresa, la contratista Supercemento y el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enhosa).
Presentó sus conclusiones
Este lunes Avenzini llegó a Mar del Plata para observar en persona los trabajos ya realizados en la planta de pretratamiento de Camet y ayer finalmente presentó sus conclusiones, las cuales serán tenidas en cuenta cuando en los próximos días, OSSE y el Enohsa deban resolver si autorizan el reinicio de la obra tal como fue propuesto.
- ¿Que conocimiento tenía usted del emisario submarino de Mar del Plata antes de intervenir directamente en el tema? -le preguntó LA CAPITAL.
- Sé que en la ciudad están todos muy ansiosos por saber cómo se llega al final de esto porque la historia del emisario submarino de Mar del Plata es muy extensa. Me interioricé en el tema en el año 2003 cuando colegas de Obras Sanitarias asistieron a una conferencia que dicté sobre este tema. Al analizar el proyecto llegué a la conclusión de que desde el punto de vista científico OSSE realizó un muy buen trabajo junto a científicos del mundo de primera línea. De la infraestructura del proyecto en términos geológicos y sanitarios se puede decir que es muy buena. Ahora, ante los inconvenientes que hubo en su construcción a mi me han convocado para evaluar la alternativa que ha propuesto el contratista. He confirmado que la construcción es sólida y que a esta altura casi todo está listo para realizar la instalación. Considero que en función de la alternativa propuesta se puede comenzar el tendido de los caños nuevamente. Si bien los plazos de la obra no pueden ser determinados porque dependen del clima y el mar, lo cierto es que si Dios nos ayuda en el término de 3, 4 ó 5 meses se puede realizar.
- ¿Considera que el inconveniente que se presentó en Mar del Plata es un problema común en este tipo de obras?
- En el mundo hay emisarios que se construyen con distintas modalidades. Unos se construyen en zanjas y otros apoyados sobre el lecho marino. La decisión depende de las condiciones marítimas y climáticas y de la naturaleza del fondo del mar. Yo considero que no era imposible hacer una excavación para colocar los caños como estaba previsto. Pero la verdad es que haber insistido con esta técnica una vez rota la draga hubiera significado perder mucho tiempo a la espera de la llegada de una nueva desde Europa porque la mayoría de las compañías que tienen equipos importantes están utilizándolos actualmente. En realidad creo que la razón por la cual es mejor dejar de lado el uso de una draga es de tiempos y no de costos. Demorar esta construcción mientras llega una draga durante un año más hubiera implicado mucho tiempo, dado que las soluciones técnicas propuestas son correctas y no hay motivos para esperar más.
- ¿Cree que el uso de una nueva técnica de montaje garantizará el mismo resultado?
- Sí, ya que desde el punto de vista de las funciones del emisario no va a haber diferencias. Y desde el punto de vista técnico va a ser seguro ya que de acuerdo a las mediciones realizadas la estabilidad del emisario va a estar garantizada.
- ¿Es habitual que una construcción de este tipo requiera de que a mitad de camino deban ser cambiadas las técnicas de construcción?
- Los cambios pueden surgir en cualquier momento porque el mar presenta condiciones inesperadas. En un proyecto reciente ya estaba todo preparado y hubo que hacer un cambio de último momento porque se descubrió en el mar una formación de roca pura de 200 metros. Normalmente se comienza con un diseño de los ingenieros, luego se va a una licitación y el contratista puede proponer variaciones iniciales, pero se pueden encontrar condiciones imprevistas. Una de ellas, por ejemplo, es la imposibilidad de disponer de determinado equipamiento. Una de las soluciones puede ser cambiar la obra por completo duplicando el presupuesto y la otra es la de buscar soluciones eficaces y a tiempo.
- ¿Considera que una vez construido, el emisario de Mar del Plata podría ser una obra ejemplar en esta región del mundo?
- En primer lugar hay que tener en cuenta que para América Latina puede ser el primero construido en estas condiciones. Y de hecho va a ser un ejemplo para esta parte del océano Atlántico. De todos modos hay otros, como en el caso de Montevideo. Pero este emisario es muy bueno ya que la parte sanitaria de toda el área ha sido muy bien preparada. El tendido de un caño de este tipo permitirá que la población cuente con una obra que ofrecerá seguridad y garantías, porque el 90% de la contaminación de bacterias va a ser eliminada en esta zona.

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