Un experto brasileño recomendó separar el dinero de la política

El brasileño Roberto Mangabeira Unger especialista en temas políticos y económicos señaló ayer en Salta que se deben rediseñar las instituciones para que el hombre nuevo sea capaz de estar más allá de las ideas y hacer más efectiva la economía, donde el dinero se debe separar de la política para que la sombra de la corrupción se aleje.
Destacó que una democracia bien llevada posibilita economías más fuertes y con desarrollo, donde el federalismo clásico debe ser reemplazado por un federalismo cooperativo.

Mangabeira Unger fue convocado por el gobierno para disertar ante un grupo de empresarios y funcionarios salteños es un referente de la economía brasilera ya que ocupó el cargo de ministros de Asuntos Estratégicos para el gobierno de Ignacio Lula Da Silva. Actualmente se desempeña como profesor en Harvard.

Dinero y corrupción

El profesional dijo durante su charla que se debe terminar con la sombra corruptora del dinero, por lo que se debe cortar su vínculo con la política, donde el modelo de país que plantea no debe tener una oscilación entre el gris y la aventura.

Planteó esto como algo sencillo de alcanzar poniendo fin al financiamiento público de las campañas electorales.

Aseguró que para llegar a ese tipo de país existen obstáculos a los que definió en lo social, donde se necesita una base adecuada que sirva como sostén; el intelectual, porque se carecen de ideas y el de los sentimientos, porque "siempre una idea de grandeza, incomoda".

Consideró que las regiones definidas como periféricas son el mejor terreno para reinventar el país, sobre una base social concreta que se proyecta con el surgimiento de una nueva clase media

El proyecto nacional que plantea Mangabeira Unger se asienta sobre nueve ejes, que plantean la articulación pública - privada, la profundización de la democracia, la transformación del Estado tradicional, una escalada de la producción que valore el trabajo. Y destacó que Argentina y Brasil tienen de su lado una gran vitalidad.

Planteó la necesidad de un incremento en la productividad donde se valore el trabajo y una base de financiamiento fuerte y propia, ya que ningún país se enriquece con el dinero de otros.

El sector agrícola -mencionó- "no debe ser visto como excepción, sino como un paradigma", con tres objetivos vinculados: mejorar el contraste ideológico entre el agro-empresario y el agro-familiar, profundizar la industrialización y el agregado de valor a la producción, superando el contraste de las ciudades llenas y el campo vacío y edificar una nueva clase media rural fuerte.

Trabajo y capital

Planteó además la promoción de una transformación radical de la relación entre el trabajo y el capital ya que un cuarto de la población económicamente activa no está registrada, crece la situación precarizada del trabajo temporal y cae la participación del salario en la economía.

Habló de la necesidad de repensar los programas sociales y de reprogramar las transferencias de recursos, como así también de una revolución en materia educativa, área en la que debería aplicarse un procedimiento correctivo para reemplazar el enciclopedismo superficial con el análisis crítico de la realidad.

Mangabeira Unger, propuso la reconstrucción del Estado y su reorientación económica y social. "Hay que reinventar el federalismo clásico e instituir un federalismo cooperativo, además de innovar la manera de proveer los servicios públicos con un planeamiento estratégico a largo plazo", dijo a los empresarios.

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