La mandataria recibirá a gobernadores en Casa Rosada y encabezará acto de entrega de espadas e insignias a mandos superiores de las Fuerzas Armadas.
La noticia cayó anoche como un balde de agua fría cuando el vocero presidencial Alfredo Scoccimarro anunció que Cristina Fernández de Kirchner deberá ser operada el próximo 4 de enero para extirparle un cáncer de tiroides.
Hasta entonces, la novedad sólo había sido compartida por la mandataria con su círculo familiar más cercano y apenas unos minutos antes del anuncio oficial con miembros del Gabinete.
Ahora la expectativa está puesta en la primera aparición pública de la mandataria, quien a las 11.30 en el Salón de las Mujeres, hablará ante 18 mandatarios provinciales. Allí se espera que anuncie la ampliación de un programa de refinanciamiento de deudas provinciales.
Más tarde, Cristina encabezará el acto de entrega de espadas e insignias a los mandos superiores de las Fuerzas Armadas recientemente promovidos con acuerdo del Senado.
Participarán del acto el ministro de Defensa, Arturo Puricelli; los jefes del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier; del Ejército, general Luis Pozzi; de la Armada, almirante Carlos Paz; y de la Fuerza Aérea, brigadier Normando Costantino.
Tras la bendición del administrador diocesano del arzobispado castrense, monseñor Pedro Candia, la Presidenta, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, entregará las espadas e insignias a los generales, almirantes y brigadieres ascendidos.
Salud presidencial
Anoche Scoccimarro detalló que “se constató la ausencia de compromisos en los ganglios linfáticos y la inexistencia de metástasis” e informó que el cáncer fue detectado el 22 de diciembre durante la realización de rutinarios “estudios médicos de control”.
Fernández tomará una licencia de 20 días desde el 4 de enero -cuando será operada-, lapso en el que la primera magistratura argentina será ejercida por el vicepresidente Amado Boudou.




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