Ya van cinco ventas directas a sobre cerrado. Cada vez hay más interesados. El proceso muestra día a día una mayor eficiencia. San Juan tiene una planta modelo en el país que es visitada por otras provincias.
La venta, como en otras oportunidades, generó el interés de varias empresas dedicadas a proveer a las industrias de estos productos, con la buena noticia de que se siguen agregando interesados.
Tanto recuperadores como recicladores llevaron sus propuestas por distintos materiales, como plástico, cartón, papel, tetra, diario orgánico y metales. La licitación es a sobre cerrado y con una oferta de compra en base a un valor de referencia previamente fijado.
Para licitar, hay que cumplir ciertos requisitos, porque el Parque es un órgano público del Estado y tiene que verificar la transparencia de la oferta. También se verifica que el oferente cumpla con estar al día con los papeles en el banco, tener los libre deuda de AFIP y Rentas, y además, deben detallar que van hacer con el material comprado, para cerrar la trazabilidad que genera el residuo.
Experto
Ariel Pittavino es diseñador industrial y está a cargo del Departamento Técnico del Parque, que certifica la trazabilidad de los residuos dentro del establecimiento. Es quien conoce de donde vienen y hacia dónde van los residuos que se procesan en la Planta, y cuál es la traza que van dejando en cada proceso que realizan.
Esto es básico para quienes utilizan esos productos recuperados, puesto que la trazabilidad forma parte de una de las condiciones más importantes de los procesos industriales que utilizan a esos residuos recuperados.
Pittavino explicó a Diario El Zonda que el Parque ya lleva cinco ventas de estos productos y que cada vez se vuelve más eficiente en su manejo y productividad, de modo que se van sumando oferentes.
“Hace un año y medio que desarrollamos este proyecto social para cumplir un servicio hacia la comunidad y minimizar los impactos ambientales. Hoy, San Juan tiene una planta de residuos que es modelo en el país y ya son varios los gobernadores que fueron a visitarla para implementar algo similar en sus provincias”, dice orgulloso.
El manejo de la basura no es nada sencillo y en San Juan ya se alcanzaron niveles de excelencia en ese proceso que aún tiene mucho por desarrollarse.
Que se vende
La venta directa para la que se recepcionaron ofertas la semana pasada, involucró en total a más de 400 toneladas de materiales, de los cuales los más importantes son los PET, es decir los Poli-Etileno Tereftalato, que es el plástico con que están hechas, por ejemplo, las botellas de gaseosas.
Así en la planta se separa el PET Cristal, que proviene de botellas incoloras y que le interesa a la Coca Cola, el PET Verde, que proviene de botellas de gaseosa Lima Limón y el PET Celeste de otros envases.También está el PET Aceite, que obviamente proviene de botellas de aceite y de detergentes, entre otros productos similares.
Para esos productos presentaron ofertas 4 empresas, pero también las recicladoras ofrecieron comprar lotes de vidrio y una cartonera pidió el cartón de segunda y el papel de diarios.
Los compradores, que ya tienen periodicidad, son de Buenos Aires para las botellas, y hay gente de Tucumán y Mendoza. En esta ocasión se incorporó una empresa de Río Cuarto y también hay compradores locales.
Los precios, dependiendo del material que sale a la venta, reciben distintas ofertas que se miden hasta en centavos, pero en líneas generales el PET se vende a 2,30 pesos el kilo.
Lo que no se vende
Pero no todo se vende, porque la Planta también recibe materiales orgánicos provenientes de fábricas de alimentos, como Frutos de Cuyo, desechos del matadero municipal y de jardinería de los residuos urbanos.
Esos productos orgánicos se utilizan para fabricar el compost, que es la materia orgánica que se ha descompuesto, se recicla como fertilizante y se utiliza como reparador del suelo.
Por ahora ese abono no se vende. Se está utilizando para realizar la parquización de la zona, aunque luego se podrá vender, pero no a granel, sino fraccionado para aumentar su valor agregado.
Lo que queda
Finalmente la Planta tiene materiales que no puede aprovechar y que van a parar a una disposición final en un proceso que se conoce como “relleno sanitario”, que se realiza conservando estándares específicos.
“Tenemos un gran módulo de disposición final que es un pentágono de 500 metros de lado y 7 metros de profundidad, donde el material es colocado en celdas ordenadas, utilizando dos equipos viales pesados de gran porte y cubiertos de tierra. Ese lugar será luego un parque verde y ecológico”, afirmó Pittavino
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