Actualmente sólo 182 vehículos prestan el servicio de taxis y más de 300 funcionan como remises. Si el municipio decide que un número determinado de remises pasen a ser taxis, no implicará a su vez que se otorguen nuevas licencias de remises, se aclaró.
Además de que los números reflejan que la carga está invertida en relación al resto del país, donde los taxis duplican a los remises, la situación origina una serie de irregularidades en la prestación de ambos servicios, como el hecho de que los remises levanten pasajeros en la vía publica en vez de recibir los viajes en las agencias.
REMISES CON TAXIMETRO
También se registra que móviles afectados a algunas de las agencias de remises tengan “taxímetro” mientras que otras bases se manejan con tarifa fija de acuerdo al barrio de origen y destino.
Consultado al respecto por Diario Patagónico, el subsecretario municipal de Gobierno, Omar Albornoz sostuvo: “lo que debe saber el vecino es que ese reloj no es indicativo de precio”, por tratase de un servicio que fija su propia tarifa.
Sin embargo, como contrapartida, reconoció un vacío normativo al respecto. Especificó que no existe en la ciudad la legislación que prohíba específicamente el reloj en remises y que de modo paralelo obra un expediente en Asesoría Letrada de la comuna en busca de una definición.
Tal expediente cuenta con un informe efectuado por la Dirección General de Transporte, que reúne la información sobre cuántas agencias y cuántos móviles tienen instalado el reloj en cuestión. También queda expreso en el escrito marco que al momento de efectuar las inspecciones o desinfecciones, los remises no pueden presentarse con reloj, y que de hacerlo, estos serán inmediatamente retirados de la unidad.
Pero el mencionado expediente tiene como contracara una presentación de la Cámara de Remiseros, mediante la que exponen que al no haber una ordenanza específica que prohíba el uso del reloj, ellos pueden seguir utilizándolo, de modo que esa es la cuestión que debe dirimir la Asesoría Letrada municipal.
Los intentos de regular y ordenar tales servicios habían comenzado a principios de 2008 -época de discusión de la instalación del sistema satelital GPS- y se llegó incluso a concertar varios encuentros entre Ejecutivo y trabajadores de taxis y remises, aunque nunca se arribó a algún tipo de acuerdo. Uno de los mayores obstáculos pasa por la representatividad de los sectores laborales, dividida y diversa.
ORDENAR LA ACTIVIDAD
Este año, retomando la promesa hecha en el recinto de sesiones cuando el Concejo Deliberante autorizó en noviembre de 2009 una nueva suba tarifaria a los taxistas --la segunda en cinco meses-- los ediles se comprometieron a trabajar en el control, regularización y optimización del sistema de transporte convocante. El primer paso fue la orden al Ejecutivo de que abriera un registro de interesados en convertir su licencia de remises a taxi.
El plazo de inscripción venció a principios de este mes y fueron 121 los inscriptos. Es decir, si ese número de remises pasaran a convertirse en taxis, ello implicaría un crecimiento del 66% de la flota del servicio, aunque vale destacar que por ahora se trata sólo de un indicador, dado que la inscripción refleja sólo la voluntad del licenciatario y no implica la conversión efectiva de la licencia.
Por otra parte, la intención del municipio es la de no modificar el número de licencias otorgadas a ambos rubros sino mejorar la disponibilidad de taxis, de modo que en caso de que se produzca el pase de remises a taxis, paralelamente ello no se traducirá en la emisión de nuevos permisos de remises.
Por último, Albornoz informó que los antecedentes vinculados al registro en cuestión ya fueron remitidos a la Secretaría de Gobierno, cumplimentando la solicitud del Concejo, que ahora deberá formalizar una ordenanza marco que fije reglas claras para la prestación.
Sin poder de control ni sanción sobre los remises radatilenses
Una situación que suma complejidad al transporte es la situación de remises con licencia en Rada Tilly que trabajan en Comodoro Rivadavia, lo que genera reclamos de las cámaras de taxistas y remiseros de esta última ciudad. Y junto a tales quejas, el dato más llamativo es la inexistencia de cobertura para el pasajero en caso de accidente, dado que por pertenecer el móvil a otro ejido municipal, no tienen alcance su seguro de pasajeros ni la ART (Aseguradora de Riesgo de Trabajo).
Así lo resaltó el subsecretario municipal de Gobierno, Omar Albornoz, quien explicó que cuando la Dirección de Transporte detecta la prestación de un remis radatilense en Comodoro Rivadavia, interviene labrando una multa y enviando el vehículo al corralón municipal.
Sin embargo, expresó que más tarde se suma otra complejidad en el Tribunal de Faltas que procesa la infracción, ya que uno de los jueces considera que la aplicación de sanción sería coartar la libertad de trabajo, de modo que el círculo de controles no termina de cerrarse.
“Esa es la realidad que tenemos”, sostuvo Albornoz al informar que Rada Tilly cuenta hoy con cerca de 80 remises registrados y sobre los que no cabe duda alguna que desarrollan su actividad también en Comodoro Rivadavia, que por no ser emisor de licencia no puede intervenir en los controles específicos del rubro.
El funcionario indicó que el tema fue planteado al Ejecutivo de la villa, aunque sin resultados. “Lo ven de otra manera, ellos expresan que se ajusta a las necesidades de la villa, pero nosotros vemos que nos afecta seriamente”, expresó Albornoz.
Así, mientras cada fin de semana se envían al corralón entre 2 y 3 unidades de remises radatilenses que llegan a ser detectadas en el momento justo en que suben un pasajero en la vía publica de Comodoro Rivadavia, a lo único que puede apelarse por la seguridad del viajero, es que él mismo se abstenga de parar un remis cuyo distintivo sea de color verde, dado que las licencias comodorenses son blancas, aclaró el funcionario.
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