“No existe preocupación por una verdadera política de la tierra”

Marcelo Melani, quien vive sus últimos meses al frente del Obispado de Neuquén, habló de la proliferación de las tomas y de la lentitud en las respuestas para las familias que no tienen una casa.
Neuquén > En algunos meses más, el obispo Marcelo Melani presentará su renuncia al frente de la Diócesis de Neuquén debido a que se jubilará y su lugar será ocupado por Virginio Bressanelli. Una vez que desde Roma acepten la renuncia, Melani continuará su actividad pastoral en “alguna parte del mundo”, como prefiere decir, pero no como jefe de una iglesia. Confirma que volverá a la Congregación Salesiana que le permitió llegar a la Argentina “y vivir estos años con mucha alegría”. El actual obispo señala que Neuquén le gusta mucho pero lo que ocurra dentro de unos meses no dependerá de “lo que a mí me gusta”. Como es habitual en él, comienza la charla con buena predisposición pero deja en claro que prefiere no hablar de este último tramo a cargo del obispado de Neuquén sino de los temas importantes “que le preocupan a la gente”.

En los últimos días las propuestas de incremento salarial presentadas por el gobierno provincial no conformaron a los representantes sindicales de los trabajadores del Estado, repitiéndose una situación que parece no tener solución provocando la profundización de las medidas de fuerza.

Yo no diría que no hay posibilidades de solución porque siempre existe alguna. Tal vez no haya una solución inmediata o siempre se la ha encontrado al final con mayor o menor dificultad en un punto de convergencia entre la necesidad de los trabajadores y las posibilidades del Estado. En Neuquén nos hemos acostumbrado a que los problemas provienen del Estado o de las relaciones con el Estado. Siempre la solución está en el diálogo pero éste debe ser verdadero, respetuoso del otro y basado sobre una realidad. La realidad es la inflación, el mayor costo de vida que los trabajadores están sufriendo pero también es la posibilidad efectiva que la Provincia pueda tener. Sería oportuno que en ese diálogo se clarificaran las posibilidades, es decir los números. Escuchamos que el presupuesto ha sido aprobado, pero resulta que el presupuesto es menor de las realidades que la provincia posee. Si se compara con años anteriores, actualmente la provincia ha tenido un aumento de las recaudaciones y de las coparticipaciones. Por eso digo que en estas mesas de diálogo se presenten los números verdaderos y las posibilidades reales. Algunos de los problemas que tenemos tal vez pueden ser empujados por las próximas elecciones, otros son verdaderos. Habría que pedirle a los gremios que representen un problema verdadero, no problemas que después de las elecciones no existen más porque si no existen quizás no existían tampoco antes, y entonces sólo se han hecho manifestaciones, se ha empujado a la gente a la calle por razones políticas y no por razones sociales.

Por otra parte, se intensificó la toma de terrenos como metodología de reclamo por la falta de viviendas, con el agravante de que algunas parecen ser instigadas en el marco de las próximas elecciones.

Lamentablemente, el tema de las tomas de tierras se sigue reproduciendo en la provincia. Hemos tenido muchos años de una falta de construcción de barrios y loteos sociales. Y paralelamente ha habido un aumento desproporcionado del valor de la tierra y del valor de los alquileres basados en los sueldos de los petroleros. Esto es lo que origina que se multipliquen las tomas. La manera de resolver la falta de viviendas es haciendo loteos sociales. No podemos decir que no se está haciendo nada si lo comparamos a cuatro o cinco años atrás. Pero lo que se está haciendo resulta con mucha lentitud y con innumerables trabas, como el quiebre de la empresa constructora o que la empresa se va y el tiempo pasa para los que necesitan una vivienda. No puede ser que se afirme con tanta tranquilidad que desde que se empieza la construcción de una casa al momento en que se entregue van a pasar cuatro o cinco años. Una familia con esta necesidad de tener una casa no puede esperar cuatro o cinco años y encima no saber fehacientemente si van a tener la casa. Lo primero que se debe hacer es acelerar la entrega de lotes sociales para que la familia empiece a construir su vivienda.

¿Esta situación que se genera es producto de una mala distribución de la tierra?

No existe preocupación por una verdadera política de la tierra. Por eso la tierra es del mejor postor, del que ofrece más y en Neuquén hay un montón de tierras que están inutilizadas, hay manzanas íntegras donde los privados especulan con el valor de la tierra para venderlas. Las causas son, por un lado la falta de vivienda y por otra parte la imposibilidad de acceder a un mercado de tierras, donde los precios no sean una imposibilidad para poder comprar.

Volviendo al tema de las tomas, también se habla que detrás de ellas hay cuestiones políticas.

Algunas tomas pueden responder a una cuestión política pero nadie a denunciado efectivamente que esto sea así. Sería bueno que no se tenga miedo de decirlo porque de lo contrario se está impidiendo el crecimiento de una sociedad. Se estaría encerrando a la sociedad en diatribas únicamente políticas partidarias. Si hay una persona que conoce verdaderamente que alguna toma ha sido empujada o armada por algún puntero político tendría que tener el coraje de denunciarlo con nombre y apellido.

Mientras tanto, en otro escenario distinto, las comunidades mapuches siguen luchando para defender sus territorios.

El caso de las comunidades mapuches es distinto porque no es el problema de tener un espacio para construir una casa sino el de tener tierras para poder vivir de lo que la tierra le pueda dar. La relación del mapuche con la tierra es muy distinta a la nuestra porque para ellos no es un bien de consumo sino que es la vida misma. Las afirmaciones de las regiones interculturales tanto en las constituciones nacionales como provinciales no puede quedar sólo en una afirmación sino que tienen y deben concretarse. Habría que estudiar bien qué quiere decir eso y de qué manera las leyes, las organizaciones jurídicas están preparadas o pueden llegar a prepararse para poder respetar esa interculturalidad.

¿Su postura en defensa del territorio de los mapuches le trajo problemas?

Críticas seguramente y alguna discusión con algún funcionario pero nada más que eso. Quizás hubiera preferido tener un diálogo más abierto, más concreto pero no se ha realizado.

Encuentros como por ejemplo el que tuvo hace algún tiempo con el gobernador Jorge Sapag en el marco del diálogo social al que había convocado el gobierno provincial.

Al inicio de su gestión hubo algunas reuniones con el gobernador pero después no. Espero que luego de las próximas elecciones sea posible establecer un diálogo con quien sea elegido gobernador. Sería un diálogo respetuoso porque la Iglesia no quiere imponer sus ideas, sólo quiere presentar algunas que nos parecen importantes.

El mensaje de los obispos patagónicos con motivo de la Semana Santa estuvo focalizado en el proceso electoral que se vive este año, convocando a los ciudadanos a votar con responsabilidad y a exigirle a los candidatos que expresen sus proyectos sobre los grandes temas.

No podemos hablar de la vida sin tener en cuenta sobre ese momento particular de la vida democrática como la que queremos poder tener totalmente en nuestra patria.

Acaso los objetivos expresados en ese documento los hemos dicho otras veces pero con distintas palabras. Es necesario, cada vez que haya elecciones, volver a afirmar la necesidad de ser conscientes a la hora de votar, sin basarse en las tradiciones o en la posibilidad de lo que tal candidato puede darme y sí en el conocimiento de la plataforma de ese partido, sobre un estudio de la honestidad y eticidad de cada candidato. Debemos ser capaces de hacer un seguimiento a los candidatos una vez elegidos para que respondan a las propuestas que hicieron en la campaña.

¿Qué significado tiene para usted que frente a la catedral se haya inaugurado la primera cartelería que conforma el “Circuito por la Identidad de Neuquén”?

Tiene un significado muy especial porque se reconoce que la Iglesia ha impreso algo dentro de la identidad de la ciudad. No se puede comprender la identidad neuquina sin el aporte que hizo la Iglesia que siempre estuvo presente dentro de la vida social. Es un reconocimiento de la historia con la presencia de Jaime de Nevares y luego de Agustín Radrizzani. Creo que la Iglesia ha puesto en luz no sólo los valores sociales del Evangelio sino también los valores trascendentales de la presencia de un Dios que es padre de todos.

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