Exigirán obras a las torres para garantizar la presión de agua

Entre las medidas que piensa impulsar la nueva gestión en Obras Sanitarias, se encuentra reforzar los controles para que el vecindario no padezca la merma del vital elemento por la convivencia con los edificios en altura.
Días atrás, EL DIARIO informó acerca de los problemas de presión que algunos vecinos del microcentro están sufriendo con la llegada de los calores, sobre todo los que viven o trabajan en edificaciones de una o dos plantas, no tienen bomba y dependen de la presión de la red.

Así, responsables de varios locales comerciales de la zona de Pellegrini–Buenos Aires contaron que hay poca presión de agua, que el agua no tiene impulso ni para subir al depósito del baño, que los tanques de las terrazas se llenan sólo de noche y que suele cortarse el suministro intermitentemente.

Todos apuntaron a los edificios en torre de la zona que, según consideran, pueden estar incidiendo en el abastecimiento de vecinos que viven en casas de una planta. Un edificio de departamentos de varios pisos impulsa miles de litros por día hacia sus tanques para proveer a todas las personas que allí viven.

Ante este panorama, Obras Sanitarias de la Municipalidad de Paraná está pensando en ajustar los controles en torno a la habilitación de las nuevas torres de departamentos en el casco céntrico, de modo de prevenir situaciones que afecten a los vecinos de las mismas.

Factibilidad. “Dentro de las factibilidades que se piden, está la factibilidad de agua”, indicó en primer lugar el subsecretario de Saneamiento municipal, Raúl Guzmán. Explicó que la reglamentación que fija esta disposición está vigente y que ahora se aplicará con más rigor. “Se hará un estudio particular en cada edificio para garantizar que la zona aledaña no sufra ninguna consecuencia. La obra se aprueba cuando se termina la edificación siempre que no haya perjuicios para la zona”, dijo. A veces, será necesario “hacer algún nexo, una interferencia de cañerías para dar la factibilidad pero mientras el abastecimiento de la zona sea bueno, no habrá problemas”, señaló.

Señaló que antes de otorgar la aprobación se hará “un simulacro de consumo, se operará en esa zona el consumo que va a tener el edificio para verificar si son necesarias obras complementarias”. Si la prueba da mal, “se invita al propietario (de la obra) a que haga una obra de nexo, y luego se da la factibilidad”, redondeó.

Énfasis. De acuerdo con lo que adelantó Guzmán, “se va a poner énfasis en el control de lo que es casco urbano, por la gran explosión de la construcción” en la zona. Se refirió específicamente a los edificios de propiedad horizontal. “Se va a estudiar detenidamente cada proyecto que ingrese: si tienen que hacer un nexo para el suministro de agua, se va a solicitar. Se va a realizar un control estricto del abastecimiento de agua a edificios de propiedad horizontal”, adelantó. “Hay una explosión en la ciudad, y esto incide en zonas aledañas por el caudal que toma” de la red un edificio en torre.

Reiteró que “se va a exigir que el responsable de obra nos brinde una situación igual” a la que existía previamente a la construcción de la obra. Será necesario que “las condiciones de los lindantes sigan igual”. Así, si es preciso que la empresa que solicita la factibilidad haga alguna obra complementaria para suplir la demanda de agua que tendrá la torre en el vecindario, la deberá cumplir, según “el reglamento interno de otorgamiento de factibilidad”, finalizó diciendo Guzmán, el nuevo subsecretario de Obras Sanitarias.

Mañana llega el técnico para el caño de Rondeau

Para mañana viernes a las 14 se espera la llegada de un técnico de la empresa Amitech, la firma que fabricó el caño de fibra de vidrio que se rompió en calle Rondeau llegando a Uranga. Tal como lo anunció EL DIARIO, el profesional verificará el estado de esa tubería y también examinará la situación de los caños de repuesto –de fibra de vidrio– que obran en la repartición. La idea es saber si Obras Sanitarias puede contar con esos insumos (que tienen una antigüedad de 20 años) en caso de que haya otro accidente en el conducto de 750 mm que alimenta a 100 mil personas.

Planta nueva. El caño que se rompió hace 10 días fue colocado varios años antes de la construcción de la planta nueva de calle Rondeau y Echeverria, que también implicó el tendido de cañerías de fibra de vidrio, pero la planta fue proveída por la empresa Petroplast. Esos caños también tuvieron severos problemas.

Consultado sobre el tema, Raúl Guzmán, titular de Obras Sanitarias, achacó gran parte de las fallas de la planta en los primeros tiempos a la gestión saliente. Sucede que Guzmán fue director de Obras Sanitarias durante el gobierno de Julio Solanas (2003–2007), durante cuya gestión se licitó y se empezó a construir la planta, con dinero de la Nación. Subrayó que pese a que la gestión de Solanas “dejó la planta concluida en un 98%, nunca fui consultado”, se quejó. “Nunca fuimos consultados, la gestión que nos sucedió tuvo que empezar de nuevo. Nosotros con tres años de obra conocíamos al dedillo todos los aspectos de la obra, a los dueños las empresas. Esperemos que nunca más pase eso en la política de Paraná”, dijo. “Avanzaremos ahora en la capacitación técnica y profesional del personal”, finalizó diciendo.

Comentá la nota