Exigen sanciones para los países que acumulen déficits millonarios

Impulsada por Alemania, la Comisión Europea alcanzó un consenso para reforzar la disciplina presupuestaria entre los miembros del bloque. Japón anunció que la volatilidad europea pone en riesgo la frágil recuperación.
Mientras el parlamento alemán aprobaba ayer los 148 mil millones de euros germanos del rescate acordado por la Unión Europea (UE), en un intento por frenar el contagio de la crisis que sacude al bloque, y el euro recuperaba terreno perdido frente al dólar en las bolsas internacionales, los ministros de Finanzas de la UE llegaron ayer a un “consenso” en Bruselas para reforzar la disciplina presupuestaria a través de “sanciones” a los países que no respeten las reglas y tengan déficits muy altos, indicó el presidente de la UE, Herman Van Rompuy.

La reunión se llevó a cabo bajo la presión de Alemania, que ya había advertido su intención de imponer controvertidas sanciones que pudiesen llegar hasta la declaración de quiebra de los países muy endeudados y su expulsión de la Eurozona.

“Una de las conclusiones que surgió es que existía un amplio consenso sobre sanciones financieras y no financieras”, explicó Van Rompuy al final de la reunión que había convocado. “Debemos llegar a una disciplina presupuestaria más grande. Necesitamos reforzar el Pacto de Estabilidad y volverlo más eficaz. Todo el mundo está de acuerdo”, insistió el ex primer ministro belga.

El de ayer fue el primer encuentro de un grupo de trabajo encargado de “explorar todas las opciones” para permitir endurecer la vigilancia presupuestaria de los Estados de la UE. El grupo tiene previsto presentar sus conclusiones en octubre y, hasta ese momento, habrá otras dos reuniones de trabajo.

En este sentido, la Comisión Europea formuló propuestas la semana pasada entre las cuales la más espectacular consistiría en un examen europeo de los proyectos de presupuestos de los países de la UE a partir del año próximo, antes de que sus parlamentos nacionales los adopten.

“Aquellos que violen de manera sistemática las reglas deberían ser castigados en forma automática por una reducción, o una supresión total, de los pagos europeos”, había indicado el jueves un alto responsable gubernamental alemán, que no quiso revelar su identidad. Alemania quiere ir más lejos que la Comisión y pedir la suspensión durante al menos un año del derecho de voto del país en cuestión en

las decisiones tomadas a nivel de la UE.

Berlín propone además a sus socios que sigan su ejemplo y fijen un tope con cifra y fecha límite para los déficits en sus constituciones nacionales. Sin ir más lejos, Francia dio un paso en esa dirección el jueves al anunciar su voluntad de anclar la cuestión del déficit a su Constitución a partir de un objetivo de “equilibrio de las finanzas públicas”.

Desde Tokyo, el Comité de Política Monetaria del Banco de Japón estimó ayer que “la salud presupuestaria de algunas economías europeas” hace pesar un riesgo en la reactivación económica. La institución juzgó que “el desarrollo financiero internacional” constituye “amenazas” para la reactivación económica.

“Al respecto, se debe concentrar la atención en los efectos de la salud presupuestaria de algunas economías europeas sobre las finanzas internacionales y la economía mundial”, agregó la institución. Los problemas presupuestarios de varios países de la zona euro arrastraron las últimas semanas una caída de la moneda única europea y fuertes pérdidas en las plazas financieras del mundo, aunque ayer

hubo una leve reversión de la tendencia.

Las bolsas europeas seguían desestabilizadas ayer por los déficits presupuestarios en la zona euro y las diferencias sobre la gestión de la crisis, pero las plazas americanas se recuperaron y la moneda única europea subió. La Bolsa de Nueva York terminó en alza una semana volátil.

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