También reclaman instaurar una semana laboral de seis días y elevar la edad jubilatoria. Atenas, atravesada por la peor crisis financiera de su historia, rechaza las exigencias.
El paquete de exigencias también incluye la reducción a la mitad de los plazos de preaviso de los despidos y las indemnizaciones y la eliminación no más allá de fin de año de otros 15 mil puestos de trabajo del sector público. Por ahora, Atenas rechaza estas exigencias, pese a lo cual un optimista funcionario del Ministerio de Finanzas citado por dpa dijo que, tras la inercia inicial, las negociaciones con la troika “están evidenciando ciertos progresos”.
Los expertos de la troika expresaron dudas sobre varios puntos del paquete de ajuste presentado por el gobierno del conservador Giorgios Samaras, sobre todo en lo relacionado con las medidas orientadas a achicar el Estado, que no consideran suficientes, señaló un experto ministerial tras una larga reunión de trabajo con el ministro de Finanzas, Ioannis Stournaras. Las negociaciones continuarán en los próximos días. Los líderes de los partidos de la coalición todavía deben acordar un nuevo plan de ajuste de casi 15 mil millones de dólares.
El punto central en disputa es que los partidos progresistas, la socialdemocracia del Pasok y la llamada Izquierda Democrática rechazan la exigencia de los 15 mil nuevos despidos de empleados públicos y los recortes previstos para aplicar entre los que menos ganan. Mientras, los docentes de escuelas primarias pararon ayer en protesta contra los recortes de salarios y en las universidades se suspendieron los exámenes de septiembre.
También protestaron ayer los médicos de los hospitales públicos y los trabajadores municipales, así como oficiales del Ejército y soldados, que en una demostración pocas veces vista ocuparon las calles del centro de Atenas, muchos de ellos luciendo sus uniformes. "Hemos perdido en los últimos años casi el 50% de nuestros ingresos. Con menos de 1300 dólares por mes no podemos defender al país", dijo un teniente general. Los manifestantes marcharon hasta el Ministerio de Finanzas, donde presentaron un petitorio.
En ese pliego, señalan que la intromisión de los organismos internacionales en la soberanía griega ha llegado al extremo: "Incluso tienen acceso al Ministerio de Defensa, lo que es inaceptable", señalaron. Con pancartas que decían "No a la venta de la patria" y una bandera helena con el lema espartano "Volverás a casa con el escudo o sobre él", los militares se concentraron bajo la estatua del general Kolokotronis, líder de la Guerra de Independencia contra los otomanos.
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