Exigen a Grecia más compromisos para el rescate

La UE celebró el plan de ajuste de Atenas, pero pide garantías de que se cumplirán las medidas

BRUSELAS.- Grecia deberá sortear más obstáculos y aplazamientos antes de que reciba un segundo paquete de rescate de 130.000 millones de euros, a pesar de que sus legisladores aprobaron anteayer nuevas medidas de austeridad en medio de violentas protestas en las calles de Atenas.

Para la Unión Europea (UE), que junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Central Europeo (BCE) conforman la "troika" que deberá aportar los fondos para aliviar el peso de la deuda griega, la aprobación del nuevo plan de austeridad por parte del Parlamento es "un paso crucial, aunque no suficiente" para desbloquear la ayuda financiera y evitar que el país caiga en default.

Olli Rehn, comisario de Asuntos Económicos de la UE, dijo en Bruselas que Grecia tiene aún que precisar las medidas que adoptará para ahorrar otros 325 millones de euros, que el gobierno griego se comprometió a recortar del presupuesto a costa de las pensiones y que contó con el rechazo de los partidos políticos.

La coalición del gobierno que encabeza el tecnócrata Lucas Papademos tiene hasta mañana, cuando se reúnen los ministros de Finanzas de la zona euro, para decidir cómo se aplicará el ajuste y a qué partida presupuestaria afectará.

Rehn subrayó que la clase política griega debe asumir por completo la responsabilidad del nuevo plan de austeridad e insistió en que los principales partidos políticos deberán firmar una garantía que les obligue a adoptar esas medidas después de las elecciones generales de abril.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, aplaudió la decisión del Parlamento griego e instó a Atenas a tomar más medidas. "No se trata sólo de ahorrar, se trata también de introducir reformas estructurales", precisó.

El paquete de recortes aprobado por Atenas incluye una reducción del salario mínimo del 22% y el despido de 15.000 empleados públicos este año (y 150.000 hasta 2015), entre otras medidas.

El Parlamento también aprobó un programa de canje de obligaciones en manos de acreedores privados, con una reducción de al menos un 50%. Eso supondría disminuir la abultada deuda griega en unos 100.000 millones de euros, es decir, pasaría de representar el 160% del producto bruto interno (PBI) al 120% hasta 2020.

La aprobación del proyecto de ley fue bien recibido ayer por los mercados financieros. Las principales bolsas europeas -salvo Madrid- cerraron con alzas, en general moderadas. En otra señal de confianza, Italia, uno de los países más amenazados por la crisis de la deuda, colocó ayer 12.000 millones de euros en obligaciones a corto plazo, con intereses en baja respecto de las últimas operaciones similares.

Para tranquilizar a sus acreedores, Atenas insistió ayer en que los acuerdos se cumplirán. "Las garantías de los líderes de los partidos políticos se entregarán a tiempo", dijo Pantelis Kapsis, vocero del gobierno griego.

El plan de ajuste fue aprobado por 199 votos a favor y 74 en contra, y contó con el apoyo de los dos principales partidos griegos: el socialista Pasok y el conservador Nueva Democracia. Pero la dureza de los recortes creó disensos en el seno de ambas formaciones políticas. Rompiendo la disciplina de voto, unos 40 diputados rechazaron el proyecto y fueron expulsados ayer de sus respectivos grupos parlamentarios.

Limpieza

Mientras se preparaban los siguientes pasos políticos, en Atenas los bomberos trabajaban en la extinción de los rescoldos de los incendios provocados ayer durante los graves disturbios en que desembocó una multitudinaria manifestación contra la aprobación del ajuste.

En decenas de negocios, principalmente oficinas bancarias, los obreros limpiaban los escombros y reponían los cristales rotos, mientras el personal de las aseguradoras evaluaba los daños.

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