El régimen cree que es "injerencista"
"La Posición Común debe ser cambiada porque no funciona", dijo Rodríguez, tras reunirse ayer en París con su homólogo español, Miguel Angel Moratinos, cuyo país preside este semestre la UE.
La Posición Común de la UE hacia Cuba, impulsada en 1996 por el gobierno español a instancias del entonces presidente José María Aznar, condiciona el diálogo con Cuba al respeto de los derechos humanos y a los avances en la democracia en la isla. Moratinos, al frente de la diplomacia española desde 2004, cuando llegó al poder el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, defiende la postura de reemplazar la Posición Común por un acuerdo bilateral que incluya un diálogo sobre derechos humanos, iniciativa que respalda La Habana.
Según Moratinos, su reunión con Rodríguez fue "constructiva", aunque reconoció que "siguen existiendo algunas diferencias".
El encuentro de ayer debía haberse celebrado en abril, pero fue aplazado a raíz de la muerte del disidente Orlando Zapata, tras 85 días de huelga de hambre.
Varios países de la UE, como Francia, Alemania, Suecia o República Checa, se oponen a un cambio en la Posición Común, por considerar que el régimen de Raúl Castro no ha dado pasos significativos en materia de derechos humanos. Recientemente, el gobierno inició el acercamiento a sus lugares de origen de seis presos políticos (en la isla hay unos 200) como parte del proceso de diálogo abierto con la Iglesia católica.


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