Señala que los países más ricos deben responder al impacto real que tuvo la crisis sobre los trabajadores y remarcó que se deben crear 440 millones de nuevos empleos
Allí, el organismo monetario sentenció que más trabajadores a nivel mundial se encontraban desempleados por períodos más largos, lo que debilita la cohesión social y eleva los riesgos de revueltas populares, además de socavar la democracia.
“El mercado laboral está en una situación catastrófica, se necesitan más de 440 millones de nuevos empleos”, afirmó el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, durante el encuentro, agregando que la Gran Recesión había dejado un “basurero de desempleo”.
Para revertir esta situación, el FMI consideró que extender los estímulos fiscales bien podría valer la acumulación de deuda adicional, si eso ayudaba a reducir el desempleo estructural, que representa una carga social más elevada por los cesantes
que pierden sus ahorros de toda una vida o directamente dejan el mercado laboral.
Con este fin, afirmó que ahora respalda esquemas para extender los beneficios a los 30 millones de parados adicionales que generó la crisis en estos tres años y dar incentivos de corto plazo a las compañías para que no despidan trabajadores.
Strauss-Kahn defendió el foco del FMI en el empleo, diciendo que era una “caricatura equivocada” pensar que al organismo sólo le importaban las medidas de austeridad que usualmente exigen sus programas crediticios.
El director general de la OIT, Juan Somavía, llamó a los gobiernos a emprender medidas para impulsar una recuperación económica global, que aún es “frágil” y para alentar la creación de empleo.
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