La UCR exige que sea el Estado quien ‘sostenga’ al agro riojano

Advierte que durante este 2013, cientos de productores olivícolas y viñateros necesitarán unos $300 millones para poder levantar toda la cosecha y no tienen acceso a líneas de crédito, por ello pide que los fondos los aporte la ‘Casa de las Tejas’ a través de créditos blandos.
A poco menos de un mes del comienzo de la cosecha de aceitunas, el titular de la Cámara de Industriales Olivícolas de La Rioja (CIOLaR), José Hilal, sostuvo que “el sector no tiene los medios económicos suficientes para levantar la cosecha. No hay recursos para levantar la cosecha y la industria está desfinanciada”, advirtió.

En diálogo con el diario local El Independiente, Hilal explicó que “la industria hizo un esfuerzo enorme, para llegar con vida, algunas, en su mayoría, recibieron la ayuda del Fondo Rotatorio de 20 millones (que instrumentó la Nación), pero mediante esa ayuda, pudimos tener un poco de oxígeno, sin embargo, los esfuerzos fueron por subsistir y llegamos financieramente complicados, para el comienzo de la cosecha este año”.

Además, resaltó que el Fondo Rotatorio no llegó a todas las empresas, “hay algunas a las que les falta percibir la ayuda”.

Tras las demandas del sector, el diputado provincial radical Guillermo Galván recordó que “en la Cámara de Diputados tomó estado parlamentario un importante proyecto presentado por el Frente Cívico, donde se propone la creación de un fondo de financiamiento a través de líneas específicas de créditos a tasa cero que beneficiará tanto a productores como a las industrias; financiamiento al turismo, la cultura y el sector textil y del sector de la economía social como las cooperativas mutuales y asociaciones civiles vinculadas a la producción”.

Galván explicó que los créditos que propone “son a tasa cero para insumos que tengan destino de exportación y para empresas que incorporen tecnología producida en La Rioja y líneas especiales de financiamiento y aportes no reintegrables para la protección de cultivos, restructuración del parque industrial, implementación de programas nuevos que atraigan inversiones nacionales y extranjeras, infraestructura para el paso a Chile por Pircas Negras, tecnologías para el riego, fomentar el uso de la energía solar, construcción del banco de tierras improductiva, afianzamiento de la agricultura familiar y favorecer los procesos productivos de las personas y organizaciones que desarrollen actividades dentro del marco de la economía social y solidaria”.

Según lo manifestó Galván este proyecto “nace por en el hecho grave de no tener un banco provincial que financie y fomente la producción a tasa subsidiada ya que este hoy es imposible conseguir en el Banco Rioja”.

Preocupa a Galván el hecho de que “hay que financiar el levantamiento de la cosecha de aceituna y de la vid donde se van a requerir más de 300 millones de pesos para garantizar las cosechas y hoy los productores de la provincia tienen una gran incertidumbre sobre quien les ayudara a financiar esa campaña”.

“La Rioja debe emerger como líder del noroeste argentino, y los distintos sectores productivos deben consolidar posiciones competitivas a partir del esfuerzo conjunto de inversores, productores, empresarios, trabajadores y la articulación propuesta por parte del estado que en este sentido esta ausente”, dijo el legislador.

“El Estado riojano debe recuperar su rol de apoyo al sector privado y productivo con herramientas de financiamiento que beneficien a los productores agrícolas y a las empresas industriales, todo ello bajo el concepto del cuidado del medio ambiente y la inclusión social con equidad distributiva”, explicó Galván.

Finalmente el diputado sugiere la instrumentación de “una herramienta financiera estatal para respaldar el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas y la creación de un Fondo de Compensación y Equilibrio de Precios que asegure un precio justo y sustentable en la producción”.

La raíz del problema

José Hilal explicó que “el problema central que tiene la olivicultura, no solo en La Rioja, sino en la Argentina, es la pérdida de la rentabilidad, la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda, que es la aceituna”.

Comentó que “hace 30 años atrás, con dos kilos de aceituna se compraba un kilo de carne, y hoy en día, hacen falta como 20 o 25 kilos de aceituna, para comprar un kilo de carne”, por ello, sostuvo que “el producto perdió su precio relativo, con respecto a la economía en las últimas tres décadas, y desde el 2008 hasta ahora, se profundizó el proceso en el cual subieron los costos que tiene tanto el agro, como la industria olivícola a niveles siderales”.

Además comentó que “los precios, tanto del producto primario, como del producto industrializado, no acompañaron esa suba de costo, por eso, el producto entró en una crisis muy fuerte, que viene de décadas de arrastre, y de los últimos años, donde se profundizó esa crisis”.

El empresario reflexionó que “de ese problema central que tiene, la olivicultura no se recuperó, ni se va a recuperar en mucho tiempo, porque va a ser un proceso largo”.

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