Escalofriante relato en primera persona de una de las víctimas del “Tirador de Criminalística”. De acuerdo con el perito experto en balística, él disparó para evitar que Cascio hiriera a otra persona dentro de la dependencia.
Juan Emilio Conci recibió varios disparos por parte de Marcelo Cascio, el subjefe de la división que según los testigos ultimó de varios balazos al comisario Domingo Bravo.
Conci no estuvo cuando ultimaron a Bravo, estaba en la planta alta, pero dio grandes muestras de valor, al ser el único en accionar un arma en contra del hoy principal imputado, para evitar que “siguiera disparando contra sus compañeros”, poniendo en serio riesgo su propia vida.
EL LIBERAL accedió en exclusiva a las declaraciones del perito a través de su abogada Sandra Zeman.
“Esa mañana habíamos desayunado varios en una oficina abajo, cuando terminamos yo subí a mi oficina y me quedé haciendo cosas y viendo papeles. Allí sentí el primer impacto, pero el ruido era raro”, contó el experto en balística.
“De inmediato -continuó- se escucha ya una serie de estampidos inconfundibles ruidos abajo y yo salgo de mi oficina a ver qué pasaba, porque algo grave acababa de ocurrir”
“Cuando lo veo subir al subjefe venía con un arma y le pregunto qué pasaba, ‘nada no es con vos, nada’ me dice él y le digo que se calme y que me diga qué pasaba. Empezó a disparar, yo fui haciéndome para atrás y me encerré en la oficina, él me seguía tirando”, relató Conci.
Según contó entre las balas que ingresaban por la puerta, llegó a parapetarse detrás de un escritorio hasta que cesaron los disparos.
“Yo sangraba en la parte de la entrepierna, me salía mucha sangre pensé que me iba a morir, arranqué un cable finito que había ahí, creo que del teléfono y me até la pierna haciendo un torniquete, para parar un poco la hemorragia”, manifestó Conci a EL LIBERAL.
“Cuando pararon las balas lo escuché, parece que hablaba por el teléfono, le hablaba a la esposa, le decía que lo habíamos traicionado o cagado como se dice habitualmente y que él no lo iba a permitir, que le avise a sus hijos que los amaba, pero que esto no iba a quedar así”, sostuvo.
“Ahí -continuó- yo le digo desde adentro, que yo también tengo un hijo y que no le había hecho nada y por qué quería matarme, él me contestó: ‘Todos ustedes me quieren echar, quieren que yo me vaya, pero no les voy a permitir, ustedes me arruinaron la vida y la trajeron a la gorda esa (refiriéndose a una nueva oficial) que es espía y va con mentiras para que a mí me corran’ y ahí empezó a disparar de vuelta”
“Yo no podía quedarme así, si me iba a matar tenía que hacer algo para que no mate a los otros, desde el armario saqué el arma y empecé a dispararle, hasta que no se escucharon más disparos del otro lado”
A las 11.20 Conci llamó a su esposa, un oficial derribó la puerta de su oficina y fue rescatado y trasladado a un Hospital. l
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