Evitar daños mayores, la prioridad de Washington

Con una operación militar en marcha a la región en llamas, la estrategia del gobierno demócrata parece ser un fiel reflejo de su lema de campaña: "Hacia adelante", y sin detenerse a mirar atrás.
Por debajo hay movimientos de todo tipo. Pero en lo público, nada pareció alterar ayer el ritmo del presidente Barack Obama, que siguió en campaña, lo mismo que su adversario republicano Mitt Romney.

En tanto, el Pentágono prepara planes de contingencia con el desplazamiento de aviones no tripulados y de cruceros de guerra hacia la región donde las protestas antinorteamericanas se extendieron ya a nueve países. Todo un desafío para el apoyo que la Casa Blanca dio a la llamada "primavera árabe".

Lo más grave eran las manifestaciones alrededor de la embajada en El Cairo, mientras se mantenía una atenta vigilancia a los riesgos que podrían correr otras sedes diplomáticas, así como al desarrollo de las reacciones en Irán y en Yemen.

Washington fue ayer un hervidero de visiones conspirativas sobre lo que ocurría. Pero, a cientos de kilómetros, Obama apenas hizo referencia a la extensión de la crisis en su mitin proselitista en Colorado, la única presentación pública del día.

"Obviamente, todos tenemos el corazón triste en estos días", dijo en alusión al asesinato de su embajador en Libia, Christopher Stevens, muerto en lo que se sospecha fue una maniobra planificada por grupos fundamentalistas islámicos.

Lo que sí hizo el presidente fue prometer que "no habrá acto terrorista" contra los Estados Unidos que quede sin castigo ni tampoco un ataque capaz de "doblegar" el espíritu del país.

Dicho eso, pareció enfrascarse una vez más en el discurso que venía manteniendo hasta el martes, cuando la muerte del embajador Stevens lo enfrentó con el peor desafío a su política para Medio Oriente.

Su secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo lo esperado. Llamó a la calma y dijo que el gobierno de su país "nada tenía que ver" con la película sobre Mahoma a la que se atribuye haber sido la chispa del estallido que tiene en jaque a la región.

SIN CENSURAS

También sin sorpresas para lo que es este país, Clinton dijo que "nada se haría" para evitar la producción de ninguna película. "Hacerlo sería impedir la libertad de expresión y eso es algo que nosotros no hacemos. Espero que se entienda", declaró.

"La situación está bajo control", declaró su vocera, Victoria Nuland, tras admitir que el perímetro de la embajada en Yemen había sufrido un "pequeño ataque" de manifestantes indignados con Washington.

La presión interna contra la política de Obama hacia Medio Oriente se trasladó al Congreso.

Legisladores republicanos pidieron la "inmediata suspensión" de la ayuda financiera a Egipto, Libia y Paquistán, la cual en conjunto representa cerca de 4000 millones de dólares al año.

"¿Cuál es el sentido de dar ese dinero a gente que declara ser nuestro aliado y luego no es capaz de defender una embajada?", dijo el republicano Rand Paul. Sin embargo, la estrategia del gobierno parecer ser la de mantener el rumbo..

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