Neuquén > El municipio cerró ayer la calle Soldi, a la altura de Pilmayquén, para evitar el vertido de residuos en un predio de 50 héctareas que fue declarado en emergencia ambiental. Según un relevamiento previo, cerca de 200 camiones volcaban a diario basura degradable en los cañadones del terreno, al punto de afectar el uso del suelo para futuras urbanizaciones.
Hasta 2010, el lugar estaba habilitado para arrojar escombros y residuos inertes (no orgánicos). Sin embargo, ese año se constató que, junto con los restos de concreto, también se vertían plásticos, ramas, bolsas y madera. Por eso, mediante la ordenanza Nº 11.986, el Concejo Deliberante declaró la emergencia ambiental y ordenó cercar el sitio.
Ayer, en cumplimiento de la norma, operarios de la comuna clausuraron los ingresos e iniciaron un estudio del impacto ambiental. El nuevo sitio habilitado para descartar residuos inertes es el Centro de Disposición Final que administra Cliba en el Parque Industrial.
El secretario de Servicios Urbanos, Sergio Sanfilippo, contó que comenzaron a frenar los camiones con basura desde el viernes, como medida previa al cierre. Relató que encontraron resistencia por parte de los conductores de los camiones e incluso “dañaron una camioneta municipal, porque acá hay muchos intereses”.
Indicó que detectaron en total “entre 180 y 200 camiones que vienen todos los días a tirar basura” y recalcó que se trata de “transporte contratado por vecinos de la propia ciudad”.
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