Las condiciones climáticas complican el dragado para concretar el anclaje de los caños y podría modificarse la idea original. La continuidad de los trabajos quedó garantizada tanto desde Enohsa como de la empresa adjudicataria
“Lo que no se negocia es la calidad de la obra”. Con esta frase, y en un contexto adverso, el gerente técnico operativo del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento José Luján, garantizó que bajo cualquier circunstancia el sistema de tratamiento de efluentes cloacales se pondrá en marcha. Lo propio hizo Enrique Martínez, coordinador de la empresa Supercemento -encargada de la construcción-, quien aseguró que la compañía no rescindirá el contrato, a pesar de las complicaciones acontecidas. La aclaración puntual guarda relación con el antecedente de la construcción del emisario, ya que durante el gobierno de Daniel Katz, la firma que en su momento ganó la licitación optó por retirarse y dejar inconclusos los trabajos.
Lo que está en proceso de análisis es cómo solucionar los problemas con el dragado. Actualmente, la draga que estaba realizando las tareas de zanjado se encuentra en reparación ya que se averió durante el último temporal. Más allá de este inconveniente, desde el mes de julio se estudia tomar otros caminos alternativos al anclaje de caños, aunque tampoco se descarta que esto pueda concretarse.
La información fue proporcionada ayer en la reunión de comisión de Recursos Hídricos que se congregó en las instalaciones de Obras Sanitarias específicamente con este objetivo. La misma fue impulsada por el concejal radical Carlos Katz durante una de las últimas sesiones ordinarias, debido a trascendidos que indicaban que la obra estaba paralizada.
Esto fue desmentido categóricamente por todas las autoridades presentes, incluido el presidente de Osse Mario Dell ‘Olio, quien se encargó de dejar bien en claro este aspecto.
La reunión comenzó con una exposición del inspector de la empresa estatal, Pascual Furchi, acerca de las características de las construcciones en general y las obras complementarias.
Luego llegó el momento de las preguntas. Katz -quien supo ser titular de Osse- tomó la delantera e indagó sobre los tiempos en los que se preveía finalizar los trabajos, dado que el plazo original ya fue sobrepasado.
El ingeniero del Enohsa aclaró, en primer término, que ésta “es la primera obra que se hace en el país con estas características” y agregó que existen “2 o 3 alternativas en estudio” para acotar tiempos.
Por su parte, Dell ‘Olio confió que desde el mes de julio se realizan gestiones para incorporar más equipo o de otro tipo a fin de reforzar el trabajo marítimo. También remarcó que las negociaciones están abiertas y que podría haber cambios parciales en la obra.
Dado que el mayor obstáculo es la imposibilidad de finalizar el dragado, Katz consultó si se prevé cambiar el anclaje de caños y que en lugar de ser enterrados se apoyen sobre el lecho marítimo.
“Es una de las posibilidades”, respondieron las autoridades, al tiempo que advirtieron que las tareas en este sentido resultaron “bastante más complejas de lo previsto” y, en consecuencia, “se evalúan otras opciones de anclaje”.
En este punto, Katz recalcó que “si hay que modificar el proyecto en términos técnicos, todo el mundo lo va a aceptar”, aunque señaló que la “evaluación política” también se haría. “Se ‘gacetilló’ (sic) todo un año de optimismo, pero la técnica no es discutida en el campo político”, explicó para asentar que desde el arco opositor no se dejarían pasar los anuncios del gobierno municipal en relación a la obra.
Por su parte, el edil de la UCR Eduardo Abud apuntó hacia cuestiones más prácticas. En esta línea, criticó la falta de previsión debido a que, según dedujo, “las condiciones del mar eran las mismas cuando hicieron los estudios que ahora”.
Los especialistas intentaron llevar tranquilidad al determinar que “la obra se va a hacer en forma, pero en un tiempo más prolongado”. Luján, del Enohsa, insistió en que más allá de cómo se resuelva llevar adelante los trabajos, el emisario “va a cumplir la misma función” porque “la calidad es innegociable”.
En cuanto a la posible variación de los valores financieros, tanto Luján como Martínez coincidieron en que ese aspecto todavía no se evaluó. “Por ahora, las evaluaciones son técnicas”, sentenciaron.
Asimismo, el funcionario del Enohsa subrayó que el objetivo esencial es terminar la obra “emblemática” y la “más importante del organismo desde 2003”, según adjetivó. También precisó que “cuando se defina el ‘cómo’, se adecuará el precio”, en caso de ser necesario.
En conclusión, los responsables de todas las áreas involucradas en este proceso sintetizaron que “soluciones técnicas hay” para llevar adelante la ejecución final de los trabajos. Lo que resta es “seleccionar la más conveniente, que no siempre es la más económica”.



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