La economía del bloque se contrajo un 0,3% a fines de 2011, según datos oficiales.
La eurozona se acerca a la recesión, de acuerdo con cifras oficiales que muestran que la economía se contrajo 0,3% en el último trimestre de 2011, en un claro indicio de que la crisis de la deuda no perdonó a ningún país en el bloque monetario.
Este retroceso en el Producto Bruto Interno del bloque de 17 países fue el primero desde el segundo trimestre de 2009 y siguió a un débil crecimiento de 0,1% en el trimestre previo, informó ayer la oficina de estadística de la Unión Europea, Eurostat. La Eurozona registró un crecimiento de 1,5% en todo el año pasado , agregó.
La cifra fue ligeramente mejor que lo esperado. Los economistas de Dow Jones Newswires, por ejemplo, pronosticaban un repliegue del PBI de 0,4% en el cuarto trimestre y un crecimiento de sólo 0,7% para el conjunto de 2011.
De todos modos, los datos dejan entrever la posibilidad de que la unión monetaria entre este año en recesión, que técnicamente se define por dos trimestres consecutivos de contracción.
Incluso Alemania, la “locomotora” de la zona euro, registró datos negativos: una caída del 0,2%. Tampoco España, que además carga con datos de desempleo históricamente altos, logra eludir el rojo, con una contracción del PBI del 0,3%. Austria, hasta ahora uno de los modelos del núcleo duro de crecimiento, se contrajo 0,1%.
En el conjunto de los 27 países de la UE, la economía sufrió una caída de tres décimas en el cuarto trimestre del año pasado respecto a los tres meses anteriores, cuando había crecido un 0,3%.
En todo 2011, la economía de los Veintisiete creció un 1,6%.
Entre los miembros de la eurozona, Italia, Holanda y Bélgica entraron en recesión técnica en el cuarto trimestre y se sumaron a Portugal y Grecia.
La gran pregunta es ahora si estos datos serán el preámbulo de una nueva contracción generalizada de la conyuntura en Europa. En este punto, los pronósticos están divididos.
Mientras algunos expertos no creen en los programas de la UE, apoyados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para salvar a Grecia de la suspensión de pagos y, en general, estabilizar el euro, otros son más optimistas.
Entre ellos el Commerzbank de Alemania, en cuyo último análisis de coyuntura apunta que “lo peor” de la crisis de deuda “debería haber quedado atrás”.
Con todo, persisten factores de inestabilidad que podrían poner bemoles a la ansiada recuperación: a la crisis de deuda de Grecia, Irlanda y Portugal rescatados por la UE y el FMI, pendientes del segundo rescate de Atenas, se suma la preocupación por el elevado desempleo y la necesidad de potenciar el apático crecimiento.
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