Europa imita a la Argentina: corralito y sin convertibilidad

Krugman dijo que Europa analiza un programa similar al de Cavallo: fin del euro y freno a la fuga de depósitos. En Alemania, PERFIL revela luces y sombras de ese plan.

Desde Frankfurt

Es toda una metáfora: el epicentro financiero de Europa está rodeado de policías que bloquean todos los accesos a la principal zona bancaria del continente. La Polizei de Frankfurt convocó a miles de efectivos de otras ciudades para impedir protestas en el sitio donde se decide el futuro de la economía europea. Lo que aquí preocupa es el euro.

Los pronósticos sombríos sobre la moneda comunitaria se oyen desde hace meses, pero esta vez un nuevo factor entró en juego. La izquierda radical en Grecia parte como favorita para las elecciones de junio, y todo indica que su decisión será abandonar la Eurozona y declarar el default. Esta semana, Paul Krugman vaticinó que eso provocaría una retirada masiva de ahorros en España e Italia, como ocurrió en la Argentina antes del “corralito”. Y Mariano Rajoy tuvo que desmentir que su gobierno esté pensando en un plan similar al que aplicó Domingo Cavallo en 2001.

Para Krugman y algunos de sus colegas, si Alemania no flexibilizara sus exigencias de austeridad a España e Italia luego de una corrida bancaria en esos países, lo que se avecinaría es nada menos que el fin del euro, algo así como el fin de la convertibilidad en la Argentina. “Y estamos hablando de meses, no de años, para que esto ocurra”, escribió el Premio Nobel de Economía.

Perp Alemania no piensa alterar su estrategia. “No pensamos como Krugman. El crecimiento es importante, pero no hay alternativa a la austeridad. España e Italia no saldrán del foco de los mercados si no resuelven sus problemas presupuestarios estructurales –comentó a PERFIL un alto funcionario del Banco Central de Alemania (Bundesbank)–. En cuanto a Grecia, la situación política es complicada y los demás gobiernos europeos no están preparados para seguir transfiriéndole fondos. Preferimos su permanencia en la Eurozona, pero no sabemos qué va a pasar”.

Meses atrás, la salida de Grecia del euro era un tabú. Hoy, al menos en el Bundesbank alemán –que orienta las decisiones del BCE–, los responsables de la política económica admiten que los comicios griegos demuestran que cayó el apoyo a las medidas de austeridad, y ya se animan a hablar del éxodo de Atenas como una posibilidad cierta.

Pero el drama no sería sólo heleno. Si los españoles e italianos vieran a los ahorros de los griegos convertirse en dracmas y devaluarse de un día para el otro, intentarían quitar los suyos de los bancos en España e Italia para colocarlos en un sitio más seguro, lo que provocaría un derrumbe bancario. “Si el colapso de Islandia, que no era miembro de la Eurozona, provocó una dramática intervención del BCE contra la volatilidad financiera y cambiaria en el barrio europeo, podemos imaginar lo que ocurriría ante una salida de Grecia”, dijo a este diario Ansgar Belke, director de Macroeconomía Internacional del Instituto Alemán de Investigación Económica.

Ante ese panorama, comenzaron a circular versiones sobre un eventual “corralito” a la española o a la italiana en caso de una retirada masiva de ahorros bancarios. Sin embargo, una fuga de fondos hacia otros países no sería tan sencilla como la describió Krugman. “En Alemania no es tan fácil abrir una cuenta bancaria si no sos residente. Algunos ricos con propiedades en varios países podrían hacerlo, pero la gran masa de ahorros bancarios se movería más lentantemnte”, señaló Daniel Gros, economista del Centro de Estudios de Política Europea, con sede en Bruselas.

La discusión técnica es asunto de funcionarios y expertos. En las calles de Frankfurt, sede del poder financiero europeo, las preocupaciones de los ciudadanos son más inmediatas. Los integrantes del movimiento antisistema Occupy Frankfurt recuerdan que “prohibir una manifestación en Alemania tiene un significado especial: es lo que hacían los nazis hace 70 años”. Es que el sistema tiene algo que proteger, porque el peligro es inminente.

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