"Europa asusta al mundo", dijo Obama

Afirmó que las medidas aplicadas en la zona euro "no han sido tan rápidas como deberían"; debate la UE un nuevo fondo de rescate

WASHINGTON.- En una jornada de anuncios y desmentidas, en la que Grecia pareció acercarse aún más al default y en la que quedaron más expuestas que nunca las divisiones entre los líderes de la eurozona, el presidente norteamericano, Barack Obama, lanzó ayer una dura crítica a la Unión Europea (UE), cuya crisis, según dijo, "está asustando al mundo".

En un encuentro auspiciado por la red social LinkedIn que tuvo lugar en California, Obama -en plena campaña para su reelección en 2012- afirmó que los países de la eurozona "nunca se recuperaron completamente de la crisis de 2007 y nunca resolvieron por completo todos los desafíos que su sistema bancario encaraba".

La crisis, agregó, se vio agravada por los acontecimientos en Grecia, que podría declararse en bancarrota a partir de octubre. "[Europa] atraviesa una crisis financiera que está asustando al mundo", dijo el mandatario norteamericano.

"Intentan adoptar medidas responsables, pero esas medidas no han sido todo lo rápidas que deberían", añadió Obama, a su vez muy criticado actualmente por su manejo de la economía de Estados Unidos, que creció un decepcionante 0,7% en el primer semestre.

Agregó que, a causa de la crisis en Europa y de la suba de los precios de la energía por las rebeliones en Medio Oriente, "las economías de todo el mundo no crecen tan rápido como deben".

Sus declaraciones se produjeron días después de que el FMI, en un lapidario informe sobre las perspectivas económicas, dijera que la economía mundial "ha entrado en una fase peligrosa" y que la Reserva Federal, al lanzar un plan de estímulo criticado por los mercados, hablara de "significativos riesgos negativos" para el futuro de la alicaída economía norteamericana.

Las declaraciones marcan un endurecimiento del discurso de la Casa Blanca respecto de la UE, aunque el secretario del Tesoro norteamericano, Tim Geithner, ya había advertido hace unos días sobre "los riesgos catastróficos" para el mundo, que tendría un default en la eurozona. Según los analistas, eso provocaría un efecto dominó que causaría una segunda recesión global.

Por otra parte, ayer hubo nuevas demoras en las negociaciones entre los inspectores de la Troika (formada por el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) y el gobierno griego, tendientes a evitar un default. Los inspectores pretendían regresar ayer a la capital griega para reanudar la quinta revisión del programa de ayuda a Grecia, pero retrasaron sin fecha su visita, lo que fue interpretado como una presión para que el gobierno amplíe su drástico plan de ajuste que ya supone un impuesto extraordinario a la propiedad, el despido de 30.000 empleados públicos y recortes de un 20% en las pensiones de más de 1200 euros.

"En cuanto a la reanudación de la misión [de la Troika], no tenemos ninguna fecha que anunciar", señaló en una conferencia de prensa el vocero de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, y admitió "dificultades técnicas" que impiden fijar "una fecha precisa".

Aunque la Troika volviera esta misma semana a Atenas, la UE descarta que la eurozona pueda decidir sobre el desembolso del sexto tramo de la ayuda -unos 8000 millones de euros- el próximo 3 de octubre, cuando de nuevo se reúna en Luxemburgo el eurogrupo.

Esta situación hizo aumentar los rumores de que la UE prepara un megaplán para sacar a la eurozona de la crisis, que incluya un default controlado de Atenas, lo que provocó un alza del 2,53% en Wall Street. Las principales bolsas europeas también reaccionaron con alzas, lideradas por Milán, que subió el 3,32%.

Fuentes de la UE, que hablaron en Bruselas con la condición de anonimato, dijeron que se debaten las siguientes medidas:

Las instituciones bancarias que prestaron dinero a Atenas aceptarían una quita del 50%.

El fondo de rescate de la eurozona, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), sería ampliado en forma dramática, de 440.000 millones de euros a 2 billones.

El fortalecimiento de los grandes bancos europeos que sean afectados por cualquier cesación de pagos de los compromisos de deudas soberanas. Por lo pronto, el comisario europeo de Asuntos Monetarios, Olli Rehn, admitió que se está barajando "la posibilidad de dar al FEEF atribuciones suplementarias para concederle más fortaleza". Además, el vocero Altafaj dijo ayer que "el aumento de la dotación del FEEF es parte de los debates".

Sin embargo, en una declaración que generó incertidumbre sobre cuál será finalmente el rumbo, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, subrayó que no se prevé aumentar la dotación actual del FEEF. "No tenemos la intención de reforzarlo", dijo.

La declaración de Schäuble se produce justo cuando la Cámara baja del Parlamento alemán se apresta a votar, pasado mañana, una impopular reforma del FEEF, que casi duplica el aporte de Alemania, su mayor contribuyente.

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