El juez de Control, Daniel Muñoz, definió que no hay elementos para llevar a juicio al concejal ni para desincriminarlo. Sigue imputado junto a su secretaria, Verónica Abasolo, y la investigación deberá seguir. Cuando se conoció la resolución, en el Concejo recibieron a Segre con abrazos, llantos y aplausos
Los bloques acababan de sesionar y de aprobar un proyecto trascendente como la venta de 900 terrenos a la clase media. En ese contexto, Segre apareció visiblemente emocionado y se abrazó con la mayoría de sus pares oficialistas y justicialistas. Algunos lloraron. Y aplaudieron.
El clima era de euforia. Sin embargo, técnicamente el jefe del oficialismo sigue imputado por intento de fraude al Estado y por uso de instrumento privado adulterado. En esa misma condición quedó Verónica Abasolo, la secretaria del bloque y encargada del manejo de la caja chica. El juez de Control señaló en su resolución que no hay elementos ni para sobreseerlos ni para enviarlos a juicio y, por lo tanto, definió que el fiscal Julio Rivero deberá seguir investigando.
La definición de Muñoz es con respecto a un punto: quién pudo haber falsificado la factura que originalmente era de 12 pesos y que, en algún momento, se convirtió en una de 312. El juez de Control no adelantó opinión sobre el uso del documento adulterado -uno de los delitos- sino que entendió que debe avanzarse en las pruebas que pidió Jorge Valverde, abogado de Segre, para identificar al autor de la adulteración.
A partir de esa decisión, Rivero tiene dos alternativas: profundizar la investigación, tal como le pidió Muñoz, o apelar la definición del juez de Control. Según trascendidos, el fiscal elegiría el segundo camino y una Cámara debería definir la suerte de Segre.
Ahora, con la falta de mérito, el jefe del oficialismo manifestó que está dispuesto a recuperar su banca rápidamente. A pesar de que pidió licencia sin goce de sueldo hasta el 30 de abril, Segre anunció que intentará volver el lunes o martes, si es que la reglamentación se lo permite.
El concejal radical manifestó que se siente reivindicado con la falta de mérito, a pesar de que la investigación no terminó.
"Mi tranquilidad viene de que la investigación debe seguir. Porque vamos a poder demostrar mi inocencia. Habíamos pedido una serie de pruebas, como por ejemplo pericias caligráficas porque la primera imputación fue como que yo había adulterado el documento. Pero la factura es del mismo puño y letra y es imposible que cualquier ser humano pueda saber que una factura está adulterada si es la misma tinta, la misma letra, el mismo puño. Ahora creo que esto nos va a posibilitar cerrar el caso", declaró Segre ni bien conoció la resolución de Muñoz.
A pesar de que fue crítico con el fiscal por la rapidez con que elevó la causa a juicio -habló de apenas 18 días hábiles-, Segre manifestó que espera que sea el mismo fiscal el que continúe con la investigación.
"Espero que se recepten las pruebas porque eso me va a permitir demostrar que no adulteré, con lo cual cae la figura principal", indicó.
Valverde manifestó que si bien Segre sigue imputado, la resolución de Muñoz indica que si no aparecen nuevas pruebas en contra del concejal, el único camino posible es el sobreseimiento definitivo. "El fiscal había creído que la investigación estaba agotada pero ahora deberá profundizar. No tengo por qué pensar que haya habido mala fe en su resolución sino que son criterios distintos. Conozco al doctor Rivero, lo respeto y hasta lo considero mi amigo", manifestó Valverde.
Por su parte, José María Sagarraga, abogado de Abasolo, dijo que no pedirá el sobreseimiento porque su postura sigue siendo que el caso debe llegar a juicio para poder demostrar rápidamente ante un tribunal que su cliente es inocente.
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