El municipio la notificó por suciedad y falta de personal. Los empleados de las boleterías y comercios dicen que hay menos seguridad.
Parada Liniers tiene a su cargo el gerenciamiento de la ETON desde octubre de 2008 y ya logró un aumento del canon que aporta el municipio a fines de 2010. En ese momento, el gobierno les aprobó una suba del 70 por ciento (de 360 mil a 610 mil pesos mensuales) con el acuerdo de que serviría para mejorar el funcionamiento de la terminal.
Un año más tarde, la situación se repite y los responsables de la operación de la ETON vuelven a demandar un incremento para afrontar los costos operativos. En esta oportunidad, Parada Liniers planteó que necesitan elevar los fondos que reciben a 826 mil pesos por mes.
Sin embargo, hay servicios que se eliminaron desde hace años y nunca se restituyeron, como el de las cintas para el transporte del equipaje o el control del acceso de los pasillos a las salas de espera.
Empleados de las boleterías y los comercios que funcionan en la terminal confirmaron también que tienen problemas con el aire acondicionado, que no cubre la zona central del edificio, y que las puertas corredizas se rompen constantemente porque están orientadas al Oeste, que es de donde golpea con más fuerza el viento. También se quejaron por la escasa seguridad en los pasillos y accesos.
Fernández no coincidió con esa descripción. Admitió que hoy trabajan 60 personas en la empresa, si bien recibieron la terminal con 90 empleados, pero sostuvo que esa reducción de personal en los últimos tres años se debe justamente a que “el municipio nos pidió bajar los costos operativos”.
Aseguró que, aún con menos trabajadores, cumplen tanto con el manteminiento de las instalaciones como con la seguridad y atención a los pasajeros. “Pese a todas las complicaciones, nunca se ha dejado de prestar el servicio”, subrayó. “La terminal tiene hoy 826 mil pesos de costo operativo y percibimos 610 mil pesos por el canon más un monto variable de unos 150 mil pesos de la Municipalidad, que no siempre se recibe, pero el funcionamiento se está garantizando desde la operadora”, argumentó. Explicó que el reclamo por el canon se justifica en que, desde la última actualización, “tuvimos un aumento del 30 por ciento en salarios y de más del 20 por ciento en insumos de limpieza y otros elementos”.
Dijo, por otro lado, que no fueron notificados de que el municipio haya detectado falencias recientes en el cumplimiento del contrato. Señaló que “la última multa que recuerdo que hayamos tenido fue por el no uso de la cinta, en agosto del año pasado”.
Sobre el pedido de incremento del canon, precisó que se presentó en agosto del año pasado “por los canales institucionales establecidos” y ahora están conversando el punto con las nuevas autoridades municipales.
Indicó además que el reajuste del canon está previsto dentro del acuerdo de gerenciamiento que suscribieron con el municipio. “El contrato de la operadora establece actualizaciones semestrales en base a que se puedan demostrar aumentos de los costos”, aclaró.
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