Mientras el Ejecutivo demora en definir en qué porcentaje autorizará el aumento del valor del boleto del transporte urbano de pasajeros, crece el reclamo de los estudiantes para que no se afecte la tarifa del sector.
Si bien en varias oportunidades el Intendente Omar Goye informó sobre la inminencia de la firma de la Resolución que autorizará un incremento en el precio del boleto, el jefe comunal continúa con gestiones en Buenos Aires y ante las propias empresas, para intentar determinar el valor de la tarifa, así como el detalle de las exigencias que se realizará a las empresas en relación a la renovación de unidades y el mejoramiento del servicio en general.
Durante el encuentro de ayer, González se mostró de acuerdo con las críticas estudiantiles, y hasta deslizó que una posible rescisión de la concesión a las empresas de transporte depende de “la voluntad política” del gobierno, ya que están acreditados los incumplimientos del contrato.
Uno de los jóvenes referentes de la Coordinadora de Estudiantes explicó que un aumento del precio del boleto sería atentatorio del derecho a la educación. Además criticó que sólo se permite la adquisición de dos viajes diarios, cuando “muchos jóvenes tienen que ir a gimnasia a lugares alejados de sus casas, y movilizarse más de una vez por día”.
“Viajamos como ganado, paretados, los colectivos no pasan, o no paran cuando vienen llenos”, se quejó en tanto otras de las estudiantes, ante el Jefe de Gabinete.
Desde la Coordinadora y las escuelas movilizadas convocaron para mañana, miércoles, en horas de la tarde a una nueva marcha que confluirá en el Centro Cívico.


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