Estudiantes mirando al sudeste

Mientras en Tandil se habla de un nuevo aumento del boleto pedido por las empresas y no se eliminan las trabas y contratiempos para que los estudiantes accedan a un servicio de mejor calidad, en Mar del Plata el Municipio implementará el boleto estudiantil gratuito para toda la educación obligatoria. Prioridades y decisiones políticas diferentes.
Cuando todavía estaba vivo el recuerdo de la última disputa por el aumento del boleto y el rechazo generado por este ajuste entre la comunidad estudiantil local, las empresas anticiparon un nuevo aumento. El Gobierno local, que hasta ahora ha sido fiel aliado al sector empresario, intervino rápidamente para evitar el conflicto anticipado, pero la inquietud del sector está y no tardará en volver a la agenda pública. En ese mismo marco, una ordenanza aprobada por la mayoría del lunghismo impuso nuevas restricciones al boleto obrero para circunscribirlo exclusivamente a los trabajadores que tienen relación de dependencia formal, dejando a un costado todos aquellos que se mueven en la informalidad, que en Tandil no es menor.

Las asociaciones estudiantiles que se interesan por el tema y que reiteradamente piden que se frenen los aumentos y se motoricen las reformas y mejoras del servicio están atentas a lo que pueda suceder ante la presión empresaria. Mientras tanto, recibieron desde la cercana ciudad de Mar del Plata, la noticia de que, allí, los estudiantes tendrán acceso gratuito al servicio.

“Es un reclamo histórico que viene desde los chicos de ‘La noche de los Lápices’”, añadió el intendente Pulti.

Según indica el portal “codigomardelplata.com”, la iniciativa establece que no deberán pagar por el boleto todos los alumnos de escuelas públicas de los niveles inicial, primaria y secundaria, es decir la educación obligatoria.

La iniciativa beneficiará a más de 70 mil alumnos y a unos 7.500 docentes y auxiliares.

Pulti resaltó que “en primer lugar es una decisión política que se llevó adelante con convicción y por otra parte, se concretó a raíz del esfuerzo y la financiación de los empresarios del sector, ya que se realizan 3 millones ochocientos mil viajes por año”.

“Durante cinco años no se aumentó el boleto de colectivo para los estudiantes y quedó con un valor de 55 centavos, por lo que al no ir ajustándose con el paso del tiempo hace que el impacto económico sea menor”, concluyó Pulti.

Comentá la nota