Los estudiantes le coparon la marcha a la izquierda

Los estudiantes le coparon la marcha a la izquierda
“Tras una hora de circunloquios, los estudiantes no cedieron la cabecera de la marcha”.
Todo comenzó con un problema de “cartel”, que hubiese resultado gracioso si no fuese porque el alevoso crimen de Mariano Ferreyra ensombreció el alma a los argentinos, y la marcha había sido convocada en repudio al cruel asesinato, en pleno centro de la ciudad.

A la misma hora los estudiantes se habían convocado, también en Colón y General Paz, para protestar contra la Ley de Educación y abogar por una educación laica, pero también combinaron sus banderas con las del asesinato del joven dirigente del Partido Obrero.

Tras una hora de circunloquios no hubo forma de convencer a los estudiantes que dejaran a los dirigentes adultos de la CTA, Partido Obrero, Izquierda Unida, PTS y Frente Cívico y Social encabezar la marcha.

Así, la caravana de alrededor de 4.000 personas partió a las 18, cuando su horario de inicio había sido fijado a las 17, con la “alegre” estudiantina adelante.

Disfraces de monjas, body-paintings, globos y mucho color se vio en la cabecera de la movilización, con consignas del tipo: “A ver, a ver, quién dirige la batuta, si los estudiantes o el gobierno hijo de puta”, propias del despertar de los jóvenes a la vida democrática, irreflexivo, por cierto, como se supone que son los despertares.

Más sobrios, en la parte trasera de la caravana se agolpaban los partidos de izquierda, mayoritariamente anti-K, y otros no tan anti.

La diputada de la Izquierda Unida, Liliana Olivero, dio a conocer una declaración aprobada por la Legislatura, repudiando “los hechos acaecidos”, que “dejaron como saldo la muerte de un militante estudiantil del Partido Obrero, y dos heridos”.

Cecilia Merchán, de Barrios de Pie, pidió al gobierno nacional que esclarezca el asesinato, al tiempo que lo acusó de ser socio de “la patota sindical” que habría dado muerte a Ferreyra, y abogó por la libertad de agremiación.

Cerraba la marcha el Frente Cívico (un partido no precisamente de izquierda, pero estrenando su condición de aliados con Pino Solanas de Proyecto Sur) con Luis Juez (quien dejó la manifestación a las dos cuadras de iniciada debido a un compromiso familiar), Daniel Juez, Raúl Jiménez, Horacio Aizpeolea, Susana Frossi, Walter Nostrala, Susana Mazzarella, Marcelino Gatica, Graciela Villata, Sara Malone, Juan Pablo Quinteros, Fernando Machado y Eduardo Martínez. Fue la delegación que mayor cantidad de dirigentes llevó a la marcha, quizá en un intento político del juecismo por demostrar que no existe ningún pacto político entre el senador y el kirchnerismo.

Hubo además presencias como el sindicato del Poder Judicial, de Irina Santesteban, la Federación Universitaria de Córdoba, el sector Fucsia de los docentes y algunas agrupaciones sociales y de jubilados.

Comentá la nota