En menor número que en años anteriores pese al día soleado y templado, estudiantes y jóvenes se reunieron en la costanera.
Fue en 1911. La Federación Universitaria impulsó un paseo de confraternidad de jóvenes argentinos, bolivianos, chilenos y paraguayos.
El gobierno del presidente Roque Sáenz Peña les facilitó un buque de guerra, la cañonera Maipú. La delegación era numerosa -700 jóvenes- que tuvieron que usar también el vapor privado Eolo.
Viajaron más de 5 horas hasta alcanzar la costa uruguaya. Desde el poder político y económico de la época, la celebración se vio con buenos ojos, porque se pensaba que la juventud era garantía de progreso.
Desde entonces los secundarios se tomaron el día. No hay registro de cuándo se decretó el primer asueto. Pero ya en 1919, por iniciativa del ministro de Educación del presidente Hipólito Yrigoyen, se conmemoraba la fecha
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