Desde el inicio mismo de la audiencia pública se hicieron evidentes la estrategias diseñadas por ambos grupos en pugna.
Pero a esto debe sumarse el objetivo principal que fueron a buscar a Cerri: lograr la realización de la audiencia pública y evitar, a capa y espada, su fracaso.
Justamente, del otro lado, los más exaltados opositores al dragado buscaron "romper" la audiencia mediante la creación de un clima tumultuoso donde la anarquía tornara imposible el desarrollo de las exposiciones y no dejara margen para la normal expresión de los participantes.
En algún momento el caos fue tan grande que estos últimos estuvieron a punto de lograr el triunfo. Sin embargo, la reunión siguió su curso y los impulsores del proyecto terminaron logrando un paso que, por ordenanza, resulta imprescindible para la concreción de proyectos de esta envergadura en el distrito.
Ahora seguramente se iniciará otra historia, la de las presentaciones judiciales para impedir la materialización del proyecto.
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