Estrategias y actitudes en la recta final Que definirán el destino de la provincia

La campaña electoral entró definitivamente en su recta final. Las distintas fuerzas apuntan todos sus cañones, ahora, a captar el voto indeciso con el propósito de lograr una mejor posición, teniendo en cuenta los resultados del pasado 14 de agosto.
La cuestión parece, una vez más, polarizarse entre el Frente para la Victoria (PJ) y la Unión para el Desarrollo Social (UCR). No solo por una cuestión de historia o peso específico, sino porque las otras alternativas no supieron, a esta altura, hilvanar un proyecto alternativo serio, capaz de seducir al electorado jujeño.

El caso del Frente Primero Jujuy es emblemático. Poco a poco se fue diluyendo entre sus limitaciones y falta de propuestas. No alcanza, según puede verse, con lograr agrupar a un conjunto de dirigentes (la mayoría de ellos desertores de otras fuerzas) para constituirse en una alternativa con posibilidades reales de acceder a los espacios de poder. Es vital mostrar pergaminos, unidad y cierta coherencia de conducta. Mucho más, cuando tampoco se mostró en los medios de comunicación un mensaje y una estética capaz de representar el cambio y la renovación que se pregona. Desde luego, es la gente, con su voto, la que dará el veredicto final, pero si algo dejó esta campaña es una reflexión que servirá para el futuro de mediano plazo: para ser gobierno hace falta mucho más que buenas intenciones o la “locura” de afrontar el desafío, es imprescindible asumir con responsabilidad la tarea de construir una propuesta de gestión y trabajar solo en función de ella, no de intereses coyunturales o sectoriales.

LA APUESTA DE LOS

CORRELIGIONARIOS

La UCR por su parte decidió, al igual que la estrategia electoral a nivel nacional, capitalizar fuerzas en el ámbito legislativo y conservar el mayor número de bancas posibles. “De esta podremos -aseguran dirigentes consultados- seguir sosteniendo un rol de peso en el escenario político, aguardando (con paciencia) que el encanto popular con Cristina Kirchner en algún momento llegue a su fin”. Ello, sin dejar de mencionar que el conjunto del partido acentuará todos sus esfuerzos el próximo 20 de noviembre, fecha en la cual tienen cifradas expectativas para mantener el control del municipio más importante de Jujuy. Saben que si pierden el manejo de la comuna capitalina, faltará una importante valla de contención para cientos de dirigentes radicales de base que, después de tantos años, postergaron cualquier intento de renovar la plana mayor. Será, sin dudas, una elección que marcará un antes y un después en la vida del centenario partido.

Mientras tanto algunos dirigentes siguen cargando en sus espaldas el peso de una campaña, al menos, difícil. En particular Mario Fiad, quien asumió el desgaste de construir un mensaje de renovación en un contexto en el cual, la gente no parece querer cambiar. Mucho más, cuando el Frente para la Victoria hace gala de una serie de propuestas de alto impacto mediático que incluyen un giro copernicano en San Salvador de Jujuy. En términos políticos, una clara demostración de fuerza en el epicentro del mismísimo poder territorial y electoral del radicalismo jujeño. En otro carril y sin asumir el impacto de ese anuncio, los candidatos de la UCR insisten con un discurso lejano a la gente común, que incluye conceptos que ningún votante parece interesado en aprender. El próximo domingo se verá, entonces, si esta actitud de la principal fuerza opositora de Jujuy tendrá algún efecto extra.

En el marco de la alianza con LyDER, se prevé para hoy desde las 15,30 una caravana que partirá desde Bajo La Viña. Mañana, en el mismo horario, se realizará otra caravana en Palpalá. El miércoles, también a las 15,30, se repetirá la actividad en nuestra ciudad.

EL DESAFIO

OFICIALISTA

Los que parecen subidos a una actitud recargadamente triunfalista son los peronistas. Es que por un lado saben que el actual gobierno, que encabeza Walter Barrionuevo, fue capaz de construir una plataforma de consenso generalizado que permite, a diferencia de otros años, encarar una campaña con claro viento de cola. Las propuestas ya no giran en torno a la previsibilidad, la estabilidad financiera o el pago de los sueldos. Esa es una etapa que Barrionuevo enterró definitivamente y que ahora, junto a obras estratégicas que también construiyó, permite trabajar en otro tipo de propuestas, de mayor efecto en la gente.

En ese sentido, Eduardo Fellner parece decidido a capitalizar este momento histórico y dar pasos distintos. Fiel al estilo peronista, concentra gran parte de la escena política y conduce según criterios acordados con el gobernador Barrionuevo. A días de las elecciones, su discurso es de confianza y optimismo respecto a las grandes tareas que está decidido a encarar. Entre ellas, la cuestión industrial y social, principalmente en lo referido al “orden” concepto que se usa profusamente, pero nadie sabe cómo se materializará después del 10 de diciembre, teniendo en cuenta la rica historia combativa de Jujuy.

Eso así, las expectativas ya están instaladas y todos esperan, sea quien sea finalmente electo, que las promesas se cumplan para que los jujeños seamos capaces de seguir creciendo.

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