Chispeante y enfático, el concejal, ex presidente del HCD y ex intendente homenajeado, dijo que quiere reunirse con todos. Cobos, Duhalde... y Ernesto Sanz. No descartó un vecinalismo con Duhalde a nivel nacional y dijo que las manzaneras no tienen dueño específico. Y a la política salarial, "la define el intendente", dijo en "La Mañana" de 98 pop.
-Qué lío armó con su reunión con Duhalde, debajo de aquella planta famosa en San Vicente...
-(Risa) Pero vos viste... parece el árbol de la sabiduría (risa)... la verdad es que estoy bastante sorprendido pero tranquilo, yo hablé con Duhalde y fue un gusto, tuve la suerte de poder hablar con Cobos también. Y con todas las figuras nacionales con las que pueda tener una charla amplia la voy a tener, no me interesa sacarme una foto pero sí saber qué piensa cada uno y aprender algo. Duhalde es un tipo de una experiencia enorme con sus más y sus menos y no podemos negar que fue presidente cuando el país estaba prendido fuego.
-Todos han coincidido en era la última persona que podía reunirse con Duhalde... Apellido hiperradical, antiperonismo histórico...
-Qué sé yo; yo creo no tener un esquema demasiado rígido de hacer política. Yo creo percibir que cada vez más la modalidad y la vinculación entre la gente y los que estamos en la función pública es muy personal; nosotros estamos más enroscados en los temas de los partidos que la gente, que lo tiene mucho más claro de lo que pensamos.
-Usted acaba de tocar un tema que es central. Son dos formas de ver cómo se construye en un país, si a partir de los partidos o de los liderazgos personales, mediáticos, sin estructura. Ese es el gran debate.
-Es una discusión apasionante. Estoy convencido de que en este país en este momento se construye a partir de liderazgos personales y de abajo para arriba. Esto significa que la resultante final de los grandes líderes nacionales se va a construir a partir de los consensos que tengan las figuras locales. Los partidos como emblema al que la gente sigue no existen más. El esquema rígido de partidos tampoco. La aparición de alianzas, coaliciones, frentes, indica que hay un pragmatismo a veces exacerbado pero que lleva a que cuando llegás a la función y te chocás con la realidad tenés que dejar de lado escudos y emblemas. Te encontrás con una realidad y una demanda de la gente mucho más fuerte.
-También puede ser peligroso. Hay ejemplos como el de Kirchner, que renegó del peronismo, mandó a Aníbal Fernández a indicar dónde había que meterse la marchita y después terminó presidiendo el PJ...
-Lo que pasa es que el rechazo que genera es ser falso y mentir. Pero siempre hablamos de conductas y liderazgos de la gente. Decime vos qué hecho público significativo produjeron los partidos políticos después de las elecciones. Ninguno. Los gobernantes llegan a la función pública y a cuántos funcionarios sacan de su partido y a cuántos de la cotidianidad. Yo estoy convencido de que a la historia la escriben las personas.
-Pero hay que ver con qué letra la escriben. El paradigma de estos nuevos tiempos es De Narváez, que fue conocido masivamente gracias a la imitación en uno de los típicos shows bizarros de Tinelli...
-Es que indefectiblemente vamos a caer en la valoración de las personas. Suponete que no sea el tipo de líder que uno quisiera para una comunidad. Nos fijaremos en otro. Pero siempre hablamos de personas.
-A partir de este concepto, ¿puede ser posible el armado, de su parte, de un vecinalismo con la referencia de Duhalde arriba?
-No lo sé. Creo que los liderazgos se construyen de abajo hacia arriba. Me preocupa aparecer coherente y creíble ante la gente. Si puedo elegir, elegiré y si no Dios dirá.
-¿Está desencantándose con Cobos?
-Yo prefiero decirte que rescato cosas positivas de Cobos y de Duhalde. Tengo mi valoración pero no es el momento de hacerla. Es hasta irrespetuoso decir quién es más y quién es menos.
-No se trata de quién es más o quien es menos. José Eseverri dijo que notaba que usted estaba desencantándote de personas que habían aparecido como alternativas en la Argentina. Como Cobos.
-Mirá vos José... qué bien. Un amigo, José...
-¿Cómo construye en Olavarría, más allá de decidir no definirse por nadie hasta el año que viene?. ¿Está usando las manzaneras de Alicia Tabarés, según han dicho? ¿Se está internando en terrenos ajenos?
-(Se ríe) De quién son los terrenos, de quién es la gente... yo me resisto a tener esa concepción utilitaria... la gente no es de nadie, la gente es de la gente. Y si hay algo que he aprendido en el último tiempo es que la gente tiene una sabiduría bárbara y no le regala el voto a nadie. Es la gran noticia de estos tiempos el grado de dignidad de la gente... eso de `te doy y me das el voto a cambio´ se transformó en `bueno dame pero el voto no te lo doy, se lo doy a quien se me antoja´.
-Usted se ha transformado en un representante de mucho peso de la derecha en Olavarría. ¿Puede llegar a construir una alternativa de derecha que quedó libre cuando el Pro se quedó sin referente?
-Yo tengo muchos posicionamientos claros que vos podés ver cercanos a la derecha, pero otros que no lo son tanto. Te digo una cosa: en la función que esté, de ninguna manera voy a proclamar que ayudo a los que menos tienen. Y si alguna vez soy intendente jamás me vas a ver sacando una foto entregando ninguna ayuda a ningún necesitado.
-Bueno, pero si es intendente más allá de entregar una ayuda a un necesitado va a tener que poner en práctica políticas de Estado para que los necesitados existan menos...
-Por supuesto, y lo que me va a interesar es que las políticas de Estado sean eficientes respecto de la gente, más que declamarlas.
-Lo vi en el acto de homenaje a los ex intendentes. Y lo vi homenajeado. ¿Cómo lo sintió?
-Me pareció bárbaro. Es una muy buena iniciativa de José. Vos sabés que yo he impulsado un proyecto para ponerle al Parque Cerrito "Parque de los Intendentes". Yo creo que hay que homenajear a todos los intendentes y homenajearlos por la positiva, rescatando lo bueno que hicieron. Olavarría ha tenido una larga lista de hombres que han dado lo mejor de sí.
-Estoy de acuerdo con usted hasta un punto.
-Ya lo sé.
-Y lo sentí claramente esa noche cuando se le entregó un reconocimiento a la familia de Alfredo Fernández. El ex intendente peronista había muerto 15 días antes, nadie del Municipio fue a despedirlo y después de su reconocimiento le entregaron otro a Santana Pérez, el hombre que lo derrocó y lo metió preso. ¿No le resulta suficiente?
-Está bien. yo respeto tu opinión y sé que hay un punto que no compartimos y que vos lo decías en el documental. Yo coincido con vos en que acá hay dos figuras centrales de la política de Olavarría que le cambiaron la cara a la ciudad. Dos visionarios. Los dos y todos deben ser homenajeados, aun los intendentes del proceso. Si bien tienen la mancha, entre comillas, de haber sido intendentes en esa época, aun cuando llegaron sin el voto popular, cuando estuvieron en la función dieron todo de sí.
-Probablemente sea así. Pero Eseverri no hubiera aceptado nunca ser el intendente de la dictadura. Portarrieu lo aceptó y es un problema porque durante su gobierno hubo 28 desaparecidos en la ciudad.
-El no los hizo desaparecer. Mi límite en cuanto a un homenaje es no haber participado en las desapariciones.
-Usted se fue del Concejo Deliberante antes de que se votara el proyecto de reapertura de paritarias municipales. ¿Qué hubiera votado la noche que no votó?
-No estoy de acuerdo en reabrirlas. Estoy muy de acuerdo con que a la política salarial la maneja José y hay que respetarlo. Y nosotros tenemos que respaldar al Intendente estos cuatro años. Hay que evitar hacer facilismos.
-Está bien, pero hay familias a las que no les alcanza para comer.
-Sería largo de hablar porque lo que tendríamos que ver es si estamos de acuerdo con el diseño de esta escala salarial, dar sumas fijas o subir las escalas más bajas y vamos a achatar la escala, si vamos a privilegiar la capacitación con adicionales por título, o la antigüedad, pero hay que evitar los facilismos.
-Un correligionario suyo, Ernesto Sanz, dijo que la asignación por hijo hizo subir el consumo de droga y el juego. Para Eseverri, "rompió el gorilómetro". ¿Para usted?
-En eso le erró, por supuesto. La asignación por hijo está muy bien, está muy bien la libreta que permite tener control de la salud de los chicos, es un primer paso muy importante. Claro que le erró Ernesto Sanz. Personalmente no lo conozco y me impresiona como un tipo muy capaz y muy formado. Y por las dudas... que quede claro que me encantaría hablar con Ernesto Sanz...



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