"Esto no se soluciona con más policías

El letrado que representa a la familia de la niña piquense violada y asesinada, dio un perfil del responsable y planteó los problemas de la legislación vigente. Para que esto no vuelva a suceder, dijo que "hay que hacer cambios muy profundos".
Después del hallazgo de Sofía Viale en su casa, el acusado Juan José Janssen declaró la noche del miércoles en la Municipalidad de Metileo y ayer se presentó la acusación formal ante el juez. El abogado de los Viale, aseguró que "reconoció los hechos pero negó haber tenido cómplices".

En diálogo con Radio Noticias, Armando Agüero expresó que "en su declaración, Janssen reconoció la violación y el asesinato". También analizó la falta de conciencia a nivel legislativo sobre el tratamiento al que debe ser sometido este tipo de delitos y la necesidad de "un cambio estructural importantísimo: no sólo en la legislación, sino también de la interpretación de la norma y obviamente, en la política de seguridad".

Agüero indicó que "anoche (por el miércoles) se le tomó declaración a Janssen en Metileo y terminó a las 1 de la mañana. Hoy (por ayer) a las 6, nos reunimos en Colonia Barón para hacer una audiencia de formalización que consiste en poner en conocimiento al juez, de la imputación que se le formuló a Janssen en relación, por el momento, de estos dos hechos (la violación y muerte de Sofía y el abuso a la niña de 14 años) y que el juez tome la determinación en relación a otras cosas".

-¿Cuándo confesó la violación y el asesinato?

-Anoche. Hoy (por ayer) simplemente manifestó que lo había confesado. Hay que tener en cuenta que la confesión en sí misma no es suficiente para condenar a alguien.

-Cuando él confiesa la violación y el asesinato, estamos hablando siempre de Sofía. La otra violación, ¿fue confesada?

- También la reconoció.

-¿Puede brindar algún detalle de esa declaración?

-Él manifestó que ese día estaba atravesando una situación de angustia por un conflicto familiar, que se había empastillado (sic) y que salió a la vereda a despejarse. Se sentó en la casilla del gas de su domicilio y observó que venia una chica que dijo desconocer en ese momento, a pesar de que conocía a la hermana y que venía con un carrito vendiendo pan. Le ofreció comprarle y la acercó a la vivienda aduciendo una suerte de descompostura o simulándola para darle ingreso a la vivienda. Una vez allí, abusó de ella y la terminó matando.

-¿Ocurrió todo el mismo día?

-Si, en cuestión de minutos. Lo que se puede saber en principio, es que pudo haber sucedido entre las 19.30 y las 00 horas de ese día.

-¿Tiene cómplices en esto?

-Lo niega, pero obviamente nosotros no nos quedamos con la confesión porque puede mentir. Con su declaración, él puede aceptar su responsabilidad pero favorecer a terceros. Es parte de la investigación acreditar lo que nosotros creemos, que es la participación de otras personas.

-¿Este hecho se podría haber evitado de alguna manera?

-Se puede evitar pero supone un cambio estructural importantísimo: no sólo de cambio en la legislación, sino un cambio de interpretación de la norma y obviamente una política de seguridad completamente diferente. Tal vez en esta circunstancia no se pudo evitar; para que no ocurran situaciones como esta se necesita un profundo cambio en la legislación penal en lo que hace a este tipo de delitos y cambios en políticas de tratamiento en los delitos sexuales, que son muy particulares y diferentes al resto; por eso requieren otro tipo de abordaje.

-¿En qué condiciones se le otorga la libertad asistida a esta persona? ¿Había un seguimiento?

-Hoy (por ayer) estuve mirando este detalle en su caso. Hay que tener en cuenta que este régimen es el anticipo de la libertad seis meses antes del agotamiento de la pena. Seis meses antes de terminar, el defensor pide la libertad asistida, se pide un informe de conducta y concepto a la comisaría. Obviamente, en los delitos sexuales y esa es otra particularidad, el comportamiento es siempre ejemplar y con tres renglones que el comisario informe, se habilita al juzgado a que disponga de la libertad asistida. Lo cual está establecido en la ley 2460, artículo 54.

-¿No había informe psiquiátrico?

-No, porque tenemos enorme cantidad de condenados en las comisarías y las de la provincia de La Pampa no cuentan con esa posibilidad. Recién ahora los juzgados de ejecución están contemplando la instalación de gabinetes de psicólogos y asistentes sociales. Pero el control de la libertad asistida en este caso, estaba en el Patronato de Liberados y ustedes saben lo que es.

-Pero no está en General Pico. Por falta de presupuesto, se fue y cerró.

- ¿Qué hacen entonces? Le imponen, durante el trámite de la (libertad) asistida, la obligación de comparecer una vez al mes en la comisaría cercana a su domicilio o al juzgado de ejecución; y no hay ningún tipo de control.

-El perfil de este tipo de personas tiene que ver con una descarga de la frustración. Usted dijo que Janssen estaba deprimido y empastillado en consecuencia. También agregó que no se previene con más policía en la calle. Si se tiene un diagnóstico científico de este perfil, ¿cómo se los trata?

-Primero, en un proceso penal de delito sexual se impone la realización de una pericia psiquiátrica, cuyo fin es hacer un análisis, a los efectos de saber si comprende la criminalidad del acto que se le imputa. Esto es: saber si está en condiciones de afrontar un proceso penal donde se le está haciendo responsable por un hecho que cometió.

-¿Le parece que se podría haber encontrado antes?

-Claro que si. Se pudo haber trabajado de otra manera. Esta cuestión de las responsabilidades la derivé a la familia porque se pudo trabajar diferente o mejor: por ejemplo; uno va a ver una orquesta musical y hay un director que maneja los palitos: si no los maneja bien, la orquesta toca cualquier cosa. La orquesta es la policía y los palitos representan al fiscal.

La investigación, según el Código Procesal Penal, está en cabeza del Ministerio Público Fiscal, él debe manejar los palitos. Faltó la conducción de este ente.

Tratamiento y resocialización.

El abogado Armando Agüero afirmó que hay personas en el ámbito del Derecho que sostienen que, como no existe tratamiento para los ofensores sexuales que revierta la situación porque científicamente no se ha determinado, merecen un encierro definitivo. Por otro lado dijo que hay gente que piensa que como el fin de la pena es resocializar y estas personas no pueden ser resocializadas, no merecen pena; sino un tratamiento de otro tipo de internación hasta que eventualmente se descubra la solución a su patología.

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