Están terminando la gruesa

Tanto la soja como el trigo siguen avanzando en su recolección a buen ritmo y acompañado por el clima. La implantación de trigo está dependiendo de la humedad del suelo en cada región.

Continúa avanzando a buen ritmo la cosecha de soja, marcando un progreso de 11 puntos porcentuales en los últimos siete días, con una exitosa recolección en más de 14 millones de hectáreas (74,5% del área apta) permite estimar un rendimiento promedio nacional de 31,3qq/ha, marcando una leve tendencia bajista a medida que evolucionan las recolecciones hacia zonas más distantes al núcleo productivo como así también sobre cuadros de segunda ocupación en periferia al mismo. La cosecha avanza en las provincias norteñas aún sin registrar gran fluidez.

En el marco productivo nacional, reflejado por la cosecha de soja en curso, permite mantener la proyección nacional de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en 54.800.000 de toneladas.

MAIZ

Casi un 70% (69,1) de la superficie destinada a la producción comercial de grano fue cosechada, al tiempo que en números absolutos se recogieron 1,74 millones de hectáreas de maíz (2,52 el total a recolectar) con ligeras bajas en el rendimiento medio que asciende a 88,8qq/ha acumulando un volumen en chacra de 15.500.000 toneladas (21,4 son las proyectadas a final de la zafra). El tiempo seco facilitó la actividad avanzando 5,5 puntos respecto a la semana anterior, pero atrasada 12,1 puntos con relación a igual fecha del año anterior. La demora obedece a la prioridad por recoger la soja antes que el cereal y al mayor número de hectáreas dedicadas en esta campaña a implantaciones tardías y de segunda que comenzarán a levantarse hacia fines del mes y que continuarán durante junio. Algunas de ellas podrían sufrir los efectos de las bajas temperaturas que, dado el avanzado estado que muestran estos plantíos no se prevén daños significativos. El tiempo seco seguirá dominando en las zonas con cultivos en pie por lo que la cosecha no sufrirá demoras. En la mayor parte de la zona núcleo maicera quedan sólo en pie cultivos de segunda, que en algunas representan un escaso porcentaje relativo del total. Los de primera han sido totalmente cosechados con rendimientos muy buenos y hasta excepcionales. En el este de Córdoba, sur de Santa Fe y en el sudoeste de Entre Ríos (Núcleo Norte) el 99% del área apta fue levantada con 113qq/ha de promedio. En el extremo sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires la cosecha muestra un 92% de avance con una media productiva de 103 quintales.

Ambas regiones combinadamente entregaron a la fecha un volumen estimado de 6.745.000 toneladas, equivalente al 43,5% de lo producido en chacra hasta la fecha. Entre el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires se recogieron 2,28 millones de toneladas, la mayor parte en esta última zona donde los progresos en la recolección se agilizaron en los últimos días. Más demorada en el norte pampeano, ambas zonas recogieron en conjunto casi el 70% de la superficie. Los rendimientos son muy buenos.

Quedan en pie plantíos implantados tarde en el centro norte de Santa Fe, a recoger a partir de junio en esta última y más próxima la actividad en la zona central ya que atraviesan la fase de grano pastoso duro.

TRIGO

Más allá de las diferencias de humedad en el suelo en la principal zona agronómica, la intención de siembra calculada en el trigo está en 4,2 millones (900 mil más que la escasa de la zafra precedente). En los últimos 30 días las lluvias fueron inferiores a las normales y el desecamiento paulatino del perfil superior de los suelos no permite, salvo puntuales áreas la implantación. Este escenario impacta en el ánimo de los productores, para quienes el cereal es la única alternativa posible para salvar el año y que de mejorar el escenario climático actual sembrarán más hectáreas. En el centro este de Santa Fe, a la altura de San Jerónimo hay favorables perfiles de humedad. En este factor se basa la proyección de aumentos superficiales en el este de Córdoba Marcos Juárez y Unión, centro sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires, donde el período estival permitió importante acumulación de agua. A favor del incremento esperado juega el hecho que la incorporación del cereal permitirá la soja de segunda como así también cortar el ciclo de enfermedades que tuvo la oleaginosa en la campaña por finalizar.

Comentá la nota