El lugar, destinado al alojamiento de menores en conflicto con la ley penal, fue escenario de numerosas fugas
De esta forma, el asistente de minoridad de ese establecimiento y secretario de Acción Social de la filial local de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Gabriel Zibechi, brindó un panorama sobre la marcha de ambos lugares.
"Desde ATE reclamamos que se articulen acciones en conjunto entre el Poder Ejecutivo provincial representado por la Secretaría de Niñez y Adolescencia y el Poder Judicial a través de su Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, para analizar la situación principalmente del Centro Cerrado, porque allí hay conviviendo chicos de 16 con otros de hasta 21 años y elaborar un criterio uniforme en cuanto a las decisiones a tomar. Incluso en el Centro de Recepción de régimen más libre, hay un chico de 19 años que ya fue condenado a 14 años de prisión y permanece allí", indicó.
Al describir las obras prometidas y todavía no ejecutadas en el Centro Cerrado, Zibechi enunció, entre otras, "las garitas de control, refacciones en general en todo el edificio tanto para reparar lo averiado como para mantenimiento de sus instalaciones, además del anunciado cerco perimetral".
Otra de las cuestiones expuestas por el dirigente gremial fue con respecto a la falta de personal en general y de los equipos técnicos. Dijo que "ahora, que hay alojados entre 10 y 12 chicos, nos pueden decir que con esta dotación alcanza. Pero en cualquier momento su número puede elevarse al total de capacidad que es 24, por lo que necesitamos que para salvar esas contingencias contemos con el nombramiento de otras 15 personas, repartidas en las distintas áreas".
Y añadió: "No podemos aducir que se está actuando fuera de la ley, sino que se hace, pero hay que realizar las adaptaciones que tienen que ver con la naturaleza de la actividad que desplegamos que no es la misma de un empleado de ARBA, y a pesar de ello estamos regidos por la misma normativa".
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