Por Gustavo Sylvestre.La oposición sigue barajando y dando de nuevo. Nada de lo que hace un tiempo parecía firme se puede sostener en esta coyuntura tan cambiante, y no sólo el Acuerdo Cívico y Social está en ebullición tras el portazo de Elisa Carrió, sino el peronismo federal y hasta el propio kirchnerismo.
Por ejemplo, en qué andan Julio Cobos y Francisco de Narváez, que mantienen desde hace tiempo un excelente vínculo personal, y en los últimos meses ¿político? La respuesta la traen voceros de ambos, que coinciden en el diagnóstico: “Mirando el futuro no hay que cerrar ninguna puerta. Ellos tienen muy buen vínculo y hablan de los problemas de la gente. Se van a seguir viendo y reuniendo para hablar de políticas sobre viviendas, trabajo, el tema de los menores y los jóvenes, y obviamente, el tema de la seguridad”.
Por el momento, no se habla de proyectos en común mirando el futuro, ya que De Narváez está dedicado de lleno a la provincia de Buenos Aires, sin descuidar lo nacional, y Cobos comenzará una recorrida por las provincias en su condición de precandidato presidencial del radicalismo. Pero los voceros aseguran que no se descarta que en el futuro, “lleguen a coincidencias políticas mayores”.
Los movimientos de ambos suelen poner nerviosos a los dirigentes de los espacios políticos a los que ellos pertenecen, pero pese a eso, no cierran ninguna puerta. “El límite es Cristina, Néstor y Daniel Scioli”. “No se descartan los contactos con intendentes de peso de la zona norte”, agrega nuestro informante peronista.
De Narváez profundizará en los próximos días su accionar sobre un tema que levanta desde hace tiempo y que le ha posibilitado ser uno de los pocos dirigentes que lo trata y propone proyectos: el de la seguridad. “El problema de la inseguridad creciente en la provincia, en la ciudad de Buenos Aires y en el interior lo está tocando fuerte, por primera vez, al gobierno nacional”, asegura un asesor del diputado en esa materia. Y en esa línea profundizarán su accionar en el Congreso nacional y en el parlamento de la provincia de Buenos Aires.
Cobos, por su parte, saluda la salida de Carrió del Acuerdo Cívico y Social. Él le había pedido a Ricardo Alfonsín y a las autoridades del radicalismo, hace un mes atrás, que debían forzar una definición de la diputada en torno a si estaba en el acuerdo o fuera de él. Carrió apuró el trámite y Cobos piensa en la intimidad que más que perjudicarlos, los ayuda y le da la posibilidad de buscar alianzas más allá de los actuales socios políticos, aún en el peronismo. Les ha pedido a sus correligionarios reglas claras para la competencia interna, y les pide “un poco de pragmatismo peronista” a la hora de plantearse como alternativa de poder en la Argentina.
¿Y Carlos Reutemann? “‘Non parla’ pero mira”, dice enigmático uno de los hombres del peronismo disidente que más lo trata y lo conoce en sus movimientos políticos. Y agrega: “Hace todo lo que debe hacer. Él no habla, pero todos hablan de él, es impecable”, sostiene la fuente consultada. Reutemann participó la semana pasada de la reunión del peronismo federal con Martín Redrado, con quien hablaron sobre los lineamientos de la política económica que debería tener el próximo gobierno, y ayer fue el vocero de ese sector tras la reunión con los hombres de la Federación Agraria, sobre el tema retenciones.
Felipe Solá salió a ponerle límites a Eduardo Duhalde. “Él no es el director técnico del peronismo federal, por lo tanto, tiene que moderar sus declaraciones sobre este espacio”, dijo. Los movimientos del ex presidente provocan roces hacia el interior del peronismo disidente, y otro destacado dirigente de ese espacio, recuerda: “A Eduardo Duhalde le está jugando una mala pasada la memoria. Hay que recordarle que quien le ganó a Kirchner el año pasado en la provincia fue Francisco de Narváez, él se fue del país un mes antes de las elecciones, ni siquiera votó y ahora pretende erigirse en el padre de la victoria”. Y agrega, contundente: “Desde la mentira no se puede conducir, salvo a la derrota”.
El kirchnerismo también tiene sus internas, aunque las disimula. El cristinismo avanza en el gobierno, y ya son cada vez más las voces que apoyan la idea de la reelección de la Presidenta. Las últimas encuestas que muestran una recuperación en la imagen positiva del gobierno y de la Presidenta, sobre el ex Presidente, ayudan a mantener viva esa idea.
Por su parte, Kirchner está encerrado entre sus tareas del UNASUR y el mantenimiento del poder en la provincia de Buenos Aires. Por primera vez, opinan los que lo vistan en Olivos, parece estar alejado del día a día del Gobierno. “Tardó, pero se dio cuenta que la tiene que dejar gobernar a Cristina, y se nota”, cuenta un funcionario cristinista, que agrega: “Por primera vez en estos tres años se la nota a la Presidenta consolidada en la gestión y más tranquila”. La política argentina promete más capítulos para las próximas semanas.









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