PRESIDENTE PERON: Los vecinos del barrio El Ministro quedan aislados del mundo cada vez que llueve. Culpan a la intendencia.
El barrio "El Ministro", también conocido como "Loteo de Vinelli" o "Chacras de San Vicente" (anteriormente pertenecía a este distrito), es una zona rural ubicada en el distrito de Presidente Perón, en el cruce de la Ruta Provincial 16 y la ruta 58. Allí viven unas 200 personas (más otras familias que tienen propiedades en el lugar y viven en zonas urbanas) que desde hace tres años reclaman condiciones de vida dignas; hasta el momento, sin respuestas de las autoridades.
Al ser una zona rural, las calles son de tierra y al llover esta se transforma en barro; lo cual no significaría un problema mayor si los sistemas de zanjeo y desagüe funcionaran. O mejor dicho, si existieran.
"Cada vez que llueve es una odisea. Quedamos aislados del mundo. Las salidas de las casas quedan tapadas. Se inunda todo y las calles y avenidas principales se hacen intransitables", contó a 24CON Adriana Alice, una residente del lugar; a lo cual agregó: "Y sigue así durante días. Si el clima después de la lluvia es bueno, dura tres o cuatro días. Pero si sigue feo, estamos más de una semana en estas condiciones", asegura.
Al ser una zona rural, diariamente los vecinos deben salir de "El Ministro" hacia zonas urbanas (comúnmente San Vicente) para asistir a sus respectivos trabajos, llevar sus hijos al colegio, ir al mercado, al médico y todo lo correspondiente a la vida cotidiana de cualquier ciudadano.
Para esto deben acudir de manera inexorable a las mencionadas rutas 16 o 58, a las cuales se accede por la avenida principal del barrio en cuestión. Por esto, al inundarse los caminos los vecinos quedan privados de todas y cada una de sus necesidades más básicas.
"Nadie puede salir ni entrar al barrio. No entra la policía, los bomberos, las ambulancias. Ante cualquier emergencia estamos a la 'buena de Dios'. Si te enfermás, mejor morite (sic). Como si esto fuera poco, es muy común que cuando llueve se corte la luz. Esto nos deja sin agua potable, sin heladeras, sin calefacción, las provisiones se pierden y, obviamente, la gente de Edesur no puede entrar a repararla. Nos quedamos sin nada", relata Roxana Costa, otra de las vecinas.
Sólo aquellos que tienen la posibilidad de tener entre sus filas una camioneta 4x4 son quienes en los días posteriores a la lluvia pueden arriesgarse a transitar algunos de los caminos. De esta manera, los vecinos deben organizarse para que quien puede salir, lleve consigo a algunos de los que deban hacerlo. Es decir; acercar a los chicos a la ruta cual pool escolar para que no pierdan días de clase, o bien hacer lo propio con quienes deben asistir a sus trabajos o comprar insumos para sus viviendas. Además de auxiliar a aquellos que quedaron encajados en los caminos.
Sin embargo, de estar aún muy inundados los caminos, se debe tomar una senda alternativa, siempre al mejor estilo Rally (como se puede apreciar en los videos al pie de la nota), para poder acceder a las rutas. Estos caminos alternativos estiran la brecha de 8km a más de 20km, sólo para poder salir del lugar.
"Para poder ir al colegio, muchas veces se alcanzan a los chicos con el auto hasta donde se puede. Y de ahí tienen que caminar por el barro hasta que pueden salir a la ruta. No pueden ir al colegio embarrados hasta la cabeza", grafica Roxana.
Según los vecinos, este inhóspito panorama no requiere de soluciones mágicas, ni de grandes inversiones por parte de la intendencia para resolver el problema. "Lo único que hay que hacer es el zanjeo. Levantar la calle con tosca y cemento y colocar los caños para que corra el agua. Nada más", pide indignado José, un vecino que además de los numerosos reclamos telefónicos y personales, también intimó al intendente Regueiro por medio de cartas documento, aún sin respuestas.
"Encima nosotros pagamos un impuesto de Conservación y Reparación de la Red Vial Municipal todos los meses y nos contestan (las autoridades) que si queremos los caños para el zanjeo los tenemos que comprar nosotros. Ellos lo único que hacen es mandar de vez en cuando una máquina que empareja la tierra. Viene dos horas y se va. Eso no soluciona nada. ¿Qué hacen con la plata de nuestros impuestos?", se pregunta José.
Muchos son los reclamos y las vejaciones que tienen y sufren los habitantes de esta lugar. Hasta el momento, sin encontrar respuestas por parte de las autoridades del distrito.
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